Boggiano, rehén de la campaña electoral 2005

Judiciales

Los senadores del PJ parecen juramentados a salvar a Antonio Boggiano, pero tienen un solo escollo enfrente: los diputados que, encabezados por Ricardo Falú -con el aval de casi todo el PJ, UCR, ARI, socialistas y transversales-, prometen dar batalla hasta la destitución del juez de la Corte.

Boggiano
cuenta hasta ahora con una promesa de protección del gobierno de Néstor Kirchner, se la quisieron dar (lo necesitan para el fallo pesificador), aunque no pudieron evitar que el caso se haya convertido en parte de la interna bicameral que ya provocó una cuestión de privilegio de Diputados contra el jefe del bloque peronista del Senado, Miguel Angel Pichetto, por haber adelantado que no habría sentencia anti-Boggiano.

Parece difícil hacer un pronóstico sobre la suerte que correrá el ministro del Poder Judicial. ¿Seguirá el mismo camino que Eduardo Moliné O'Connor que fue destituido por la Cámara alta? Los locales afirman en reserva que no; Falú y compañía aseguran que debería ser así. ¿Resistirá Boggiano mantenerse en el cargo en tanto no haya definición sobre su permanencia en el máximo tribunal o imitará a Julio Nazareno, Guillermo López, Adolfo Vázquez y terminará renunciando?

Al cuadro se suma otro factor que agrava la incertidumbre. En juicio político, donde acaban de acoplar nuevos cargos por haber cambiado el voto en el expediente Meller (el mismo que sirvió para echar a Moliné), estiman que el dictamen acusatorio recién será tratado en el recinto a comienzos de 2005. Por lo tanto, postergarían el debate senatorial hasta mediados del año que viene, en plena campaña de renovación parlamentaria. En consecuencia, el magistrado se convertirá en rehén electoral en temporada de caza de votos.

¿Podrán los senadores oficialistas ponerle chaleco salvavidas a Boggiano ante la amenaza de que radicales, Elisa Carrió, Ricardo López Murphy y la izquierda salgan a hacer proselitismo con este tema?


Lejos de especulaciones, ayer, Antonio Cafiero salió a ventilar una vez más el pensamiento que domina la bancada PJ de la Cámara alta. El veterano legislador insistió en que «lamentaría mucho que Boggiano se tuviera que ir», si bien reconoció que «tal vez, formalmente, no es muy defendible». Y agregó que «políticamente no le conviene al país o a la institucionalidad del país que se vuelva a producir otra vacante en la Corte».

• Argumentos

En declaraciones al diario «La Capital», de Rosario, Cafiero dijo que «hay que juzgar a una persona por el conjunto de sus acciones y no por un solo episodio». «Boggiano no formó parte de la mayoría automática y ésa es la verdad; además de que es un profundo conocedor del Derecho y lamentaría si se tuviese que ir», concluyó en sintonía con las declaraciones de Pichetto que irritaron a Diputados.

Parte de la oposición ya aprovecha para sacar rédito de la confusión que reina en el oficialismo a raíz de la puja entre ambas alas del justicialismo parlamentario. Alberto Natale
, del Interbloque Federal de provinciales, no descarta que se promueva el enjuiciamiento contra el máximo tribunal que armó Kirchner, aún cuando sea una actitud meramente testimonial, ideal para calentar la campaña.

«La Corte Suprema ha sustituido al Congreso en su función de legislar utilizando el recurso de inconstitucionalidad, en los últimos días y en varios fallos, más el anticipo de otros que vendrán, y demuestran así que legislan por medio de sus sentencias»,
acusó Natale. «Pero esta facultad excepcionalísima, como destacaba el juez John Marshall, debe practicarse ante violaciones groseras, abiertas, manifiestas, del texto constitucional, y no por mero capricho o criterio subjetivo de los magistrados sobre las bondades de una ley», abundó el legislador demócrata progresista de Santa Fe.

«En la Argentina dislocada, donde el gobierno legisla por decreto, los jueces lo hacen con sus fallos, cada vez con más frecuencia, no faltará, a quien se le ocurra pedirle juicio político a la Corte por usurpar poderes»,
apuntó.

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