11 de noviembre 2005 - 00:00

Crece sospecha de "operación" para reeditar mal el caso AMIA

Juan José Galeano
Juan José Galeano
Si no fuera porque su jugada respondió a un pedido del gobierno, el fiscal Alberto Nisman hubiera estado obligado ayer a renunciar a su cargo. La expectativa que generó la supuesta identificación del terrorista suicida que se inmoló en la AMIA se fue diluyendo con el paso de las horas. Quedó confirmado que el anuncio de Nisman no fue una novedad: Ibrahim Husseim Berro fue identificado en 2003 por obra de una investigación conjunta entre la SIDE, la CIA y el FBI.

Su identidad aparece en un legajo confeccionado por el juez Juan José Galeano en marzo de ese año, que el despedido magistrado rotuló con el Nº 387, y donde instaba a profundizar la «pista Berro».

La infantil jugada, con un caso tan grave, quedó más en evidencia con la declaración de uno de los hermanos del supuesto terrorista libanés. Abbas Berro afirmó ayer que su hermano «no tiene nada que ver» con aquel ataque, y dijo que, en realidad, murió en «el sur del Líbano».

• Pruebas

Pero además, Berro señaló que le dio a las autoridades judiciales argentinas que lo entrevistaron «un montón de pruebas» acerca de que Ibrahim «no puede haber cometido» el atentado en la Argentina, ocurrido en julio de 1994.

«Hice un favor a la gente de la Argentina. He provisto información sobre mi familia y mi hermano porque creo que no tiene nada que ver con esto. Me sorprendió y me shockeó que cambiaran la verdad»,
afirmó Berro, residente en la ciudad norteamericana de Detroit (ver vinculada).

Abbas Berro
dijo que no «identificó» a su hermano en ninguna foto que le mostraron las autoridades argentinas que lo entrevistaron, sino que -según aclaró- él mismo les ofreció una imagen de Ibrahim Husseim Berro de cuando «tenía 17 años».

La Justicia a través del fiscal Nisman dio por probado que el conductor suicida fue Ibrahim Husseim Berro, quien llegó a la Argentina a través de la Triple Frontera luego de entrenarse en campos del movimiento fundamentalista Hizbollah. La acusación de «invento» lanzada por el hermano del libanés obligó al jefe de la Unidad Fiscal y al juez Rodolfo Canicoba Corral, a cargo del caso, a confirmar que Abbas y Hassan Berro declararon ante la Justicia argentina en su ciudad, en un trámite que estuvo supervisado por la fiscalía antiterrorista de Michigan.

«Contaron todos los antecedentes terroristas de su familia, cómo han muerto otros hermanos también inmolados y todas circunstancias que nos llevan a concluir que efectivamente esta persona era la que condujo la camioneta»,
dijo Nisman.

• ADN

El juzgado de Canicoba le anticipó a «Télam» que la idea del juez es avanzar en el trámite para concretar el estudio de ADN sobre los hermanos Berro y de ser posible, aunque se considera «extremadamente difícil», con muestras de la madre del clan, que reside en el Líbano.

Para
Nisman, la confirmación «abre en el plano local muchos vasos comunicantes para determinar quiénes fueron los restantes integrantes del grupo operativo que llevaron adelante el atentado y también con los eventuales apoyos locales».

• Testigo con dudas

Sin embargo, las expectativas del fiscal chocaron con otra realidad. María Nicolasa Romero, la mujer que identificó una foto del libanés Ibrahim Husseim Berro como perteneciente a la persona que habría perpetrado el ataque suicida contra la sede de la AMIA, en 1994, admitió ayer que no está totalmente segura de esa relación, porque ya «pasaron once años» del ataque.

Romero
recordó que el día del atentado llevaba a su hijo a un jardín de infantes cercano, cuando en la esquina de las calles Pasteur y Tucumán vio pasar la camioneta Trafic color blanco que segundos después se estrelló cargada de explosivos contra el edificio de la AMIA.

«La camioneta giró (de Tucumán a Pasteur) y explotó ahí, y caímos todos»,
dijo. Y recordó que al dar unos pasos hacia atrás para dejar pasar a la camioneta alcanzó a ver al conductor.

«Era un muchacho morocho, de ojos bien grandes»,
explicó la mujer, quien dijo que poco después hizo un identikit para la Policía.

Consultada sobre si la foto que hoy publican los diarios de todo el país -y que ayer dio a conocer el fiscal
Alberto Nisman- se corresponde con la persona que vio ese día, admitió que «más o menos tiene las características», pero dijo que no podía asegurarlo sin margen de duda porque ya pasaron once años.

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