26 de septiembre 2005 - 00:00

Cromañón: el caso amenaza con perjudicar de nuevo al gobierno

Omar Chabán
Omar Chabán
El caso Cromañon puede salpicar de nuevo al gobierno, ya en la recta final a la legislativa de octubre. Dos inoportunas decisiones desvelan a la administración Kirchner por esta hora: se trata de una modificación en la carátula de la causa que le permitiría a Omar Chabán una condena menor. La otra, el inexplicable recambio de juez, ya advertido por este diario.

Desde que se produjo la tragedia del boliche de Once, el gobierno manejó con guante de seda su relación con los familiares de las víctimas, que se mantuvo durante todos estos meses porque los familiares creían haber encontrado en la Casa Rosada un aliado para su desconsuelo. Esa actitud le permitió diferenciarse de Aníbal Ibarra. Pero desde el viernes el humor está cambiando. Y no es bueno lo que se viene.

La Cámara del Crimen, la misma que permitió que Chabán transcurra sus días en una isla del Tigre, se apresta a dar otro polémico fallo. Evalúa cambiar la calificación de la imputación que el juez Julio Lucini le impuso al gerenciador de Cromañon.

En vez de confirmar la figura del presunto «homicidio simple por dolo eventual», que contempla una pena máxima de 25 años de prisión, le imputará al empresario el delito de presunto « estrago culposo seguido de muerte» con un máximo de condena de cinco años. Llamativamente, es lo que pidió el abogado de Chabán.

Pero además, la causa Cromañón podría cambiar de manos,pues la jueza inicial del caso, María Angélica Crotto (actualmente de licencia médica por una dolencia), podría extender su ausencia por «un tiempo prolongado».

Candidatos

Ante esa situación, el régimen de subrogancias establece que la Cámara del Crimen deberá enviar al Consejo de la Magistratura una terna de candidatos para ocupar interinamente el juzgado, con lo que la actuación del juez actual, Julio Lucini, se terminaría a principios de octubre. Aunque puede suceder, las posibilidades son mínimas de que la misma Cámara decida ratificar la continuidad de ese magistrado.

Que
Lucini abandone el caso no es un simple trámite, significa una demora en todos los procedimientos. Se calcula que le llevará dos o tres meses al nuevo juez interiorizarse de los más de 150 cuerpos que tiene hoy la investigación de las muertes de 194 jóvenes en el boliche de Once.

Además, se derrumbaría toda la línea argumental que hasta ahora le ha venido imprimiendo Lucini a cada uno de los procesamientos.

Quedaría también paralizada una definición sobre el pedido de indagatoria de
Ibarra que impulsó el fiscal Juan Manuel Sansone. Amén de que está pendiente la indagatoria al secretario de Gobierno, Juan Carlos López, último eslabón antes de llegar al alcalde porteño.

Hay dos, o mejor dicho, tres vertientes posibles para revertir los planes de la Cámara del Crimen:

• Una está en manos de la Cámara de Casación Penal, máximo tribunal penal del país, que ya prepara a pedido del fiscal
Raúl Plée un fallo para regresar a Chabán a la cárcel.

• Otra está en manos del Consejo de la Magistratura, que el martes pasado logró frenar un operativo del consejero
Beinusz Smukler para archivar una denuncia por presunto «mal desempeño» contra los jueces María Laura Garrigós de Rébori y Gustavo Bruzzone. La jugada de Smukler terminó activando la investigación para determinar si los dos jueces deben ser llevados a juicio político. Esta semana se incorporarán más pruebas acusatorias contra los camaristas.

• La tercera variante tiene a la Corte Suprema como protagonista.
Es poco usual que el alto tribunal intervenga en cuestiones administrativas, pero en el caso Cromañón, que tiene «gravedad institucional», podría recomendar la conveniencia de que el caso siga siendo investigado por Lucini.

Esto comenzará a verse con mayor claridad esta semana. Por lo pronto, y en otra instancia mucho más política, hoy el ministro del Interior, Aníbal Fernández, se presentará ante la Legislatura porteña para testimoniar en el proceso de juicio político que se le sigue a Ibarra.

En ese testimonio, el jefe de la cartera política narrará cómo fue la actuación del ministerio que encabeza y qué coordinación tuvo con
Ibarra durante la noche trágica del 30 de diciembre de 2004. Además, su palabra es esperada por los legisladores y familiares de las víctimas, ya que Fernández fue uno de los funcionarios que se hizo presente en el barrio de Once a los pocos minutos de iniciado el incendio que dejó 194 víctimas fatales.

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