- ámbito
- Judiciales
Cromañón: el caso amenaza con perjudicar de nuevo al gobierno
Omar Chabán
Ante esa situación, el régimen de subrogancias establece que la Cámara del Crimen deberá enviar al Consejo de la Magistratura una terna de candidatos para ocupar interinamente el juzgado, con lo que la actuación del juez actual, Julio Lucini, se terminaría a principios de octubre. Aunque puede suceder, las posibilidades son mínimas de que la misma Cámara decida ratificar la continuidad de ese magistrado.
Que Lucini abandone el caso no es un simple trámite, significa una demora en todos los procedimientos. Se calcula que le llevará dos o tres meses al nuevo juez interiorizarse de los más de 150 cuerpos que tiene hoy la investigación de las muertes de 194 jóvenes en el boliche de Once.
Además, se derrumbaría toda la línea argumental que hasta ahora le ha venido imprimiendo Lucini a cada uno de los procesamientos.
Quedaría también paralizada una definición sobre el pedido de indagatoria de Ibarra que impulsó el fiscal Juan Manuel Sansone. Amén de que está pendiente la indagatoria al secretario de Gobierno, Juan Carlos López, último eslabón antes de llegar al alcalde porteño.
Hay dos, o mejor dicho, tres vertientes posibles para revertir los planes de la Cámara del Crimen:
• Una está en manos de la Cámara de Casación Penal, máximo tribunal penal del país, que ya prepara a pedido del fiscal Raúl Plée un fallo para regresar a Chabán a la cárcel.
• Otra está en manos del Consejo de la Magistratura, que el martes pasado logró frenar un operativo del consejero Beinusz Smukler para archivar una denuncia por presunto «mal desempeño» contra los jueces María Laura Garrigós de Rébori y Gustavo Bruzzone. La jugada de Smukler terminó activando la investigación para determinar si los dos jueces deben ser llevados a juicio político. Esta semana se incorporarán más pruebas acusatorias contra los camaristas.
• La tercera variante tiene a la Corte Suprema como protagonista. Es poco usual que el alto tribunal intervenga en cuestiones administrativas, pero en el caso Cromañón, que tiene «gravedad institucional», podría recomendar la conveniencia de que el caso siga siendo investigado por Lucini.
Esto comenzará a verse con mayor claridad esta semana. Por lo pronto, y en otra instancia mucho más política, hoy el ministro del Interior, Aníbal Fernández, se presentará ante la Legislatura porteña para testimoniar en el proceso de juicio político que se le sigue a Ibarra.
En ese testimonio, el jefe de la cartera política narrará cómo fue la actuación del ministerio que encabeza y qué coordinación tuvo con Ibarra durante la noche trágica del 30 de diciembre de 2004. Además, su palabra es esperada por los legisladores y familiares de las víctimas, ya que Fernández fue uno de los funcionarios que se hizo presente en el barrio de Once a los pocos minutos de iniciado el incendio que dejó 194 víctimas fatales.


Dejá tu comentario