25 de mayo 2001 - 00:00

El "show de las cajas" se muda ahora a la DGI

Las famosas 16 cajas (8 en unas y fotocopias en las otras) cambió de proscenio: en el Congreso la Comisión Investigadora que preside Elisa Carrió decidió aceptar una sugerencia y las envió rápido a la DGI. Es bastante conocido que el origen político buscado en estas cajas que envió un subcomité del Senado norteamericano, o sea "crear la idea de que la Argentina es un país operante en narcodólares", era descabellado para desilusión de la Carrió. Le sirvió sí a la diputada para ayudar fuerte a decapitar a un economista liberal como Pedro Pou. Pero se desilusionaron los políticos porque en los nombres de las cajas no estaba Carlos Menem. El paso a la DGI es una salida para este juego político. El organismo de impuestos siempre tiene algo que preguntar aunque, en realidad, mucho más interesante para la DGI, pero de menor impacto político y entonces no servía al Congreso, fue la carta póstuma de Mariano Perel.

El show de las cajas se muda ahora a la DGI
El show de las famosas cajas con documentos probatorios de supuestos casos de lavado de dinero llegadas desde Washington se trasladará ahora a la DGI pero para investigar casos de evasión. Ayer Héctor Rodríguez le pidió a Jorge de la Rúa un juego extra de esos extractos bancarios de giros realizados entre la Argentina-Uruguay-Bahamas-Nueva York. Con esos documentos la DGI iniciará su propia investigación para detectar casos de evasión en las transferencias.

Ayer los diputados de la comisión especial escucharon un informe de técnicos del Banco Central, como Alicia López, y de la AFIP sobre el contenido de las cajas y los límites que podría tener la investigación. La euforia no fue mucha ya que los presentes entendieron que las restricciones para profundizar en la información son fuertes. En primer lugar, confirmaron que haría falta una buena cantidad de informes específicos sobre las órdenes de giro y los destinatarios de los fondos que sólo el Citibank de Nueva York puede proveer, como lo hizo en su momento con la investigación sobre lavado de Washington. El problema es que nadie confía en que ahora la respuesta del Citi sea la misma si las pruebas son pedidas por un grupo de diputados argentinos.

• Cambios legislativos

Por lo tanto, los integrantes empezaron a concordar en que el trabajo servirá especialmente «para introducir cambios en la legislación vigente para combatir evasión, lavado de dinero y reforzar los controles del Banco Central».

Los técnicos del Central dieron las explicaciones sobre la forma de interpretar los extractos de las cuentas corresponsales en el Citibank y el procedimiento de entrecruzamiento que se hará por computación para dilucidar las transferencias. Fueron los primeros en bajar a la realidad las expectativas que tenían los investigadores. El software para llevar adelante ese procedimiento será aportado en forma gratuita por la Universidad de Buenos Aires, que también enviará algunos técnicos. El problema será el tiempo que demanda cargar los miles de registros que llegaron de Washington. Además Elisa Carrió planteó ayer la necesidad de encriptar la información para evitar que sea robada de las computadoras, lo que provocó el primer comentario de Cristina Fernández de Kirchner: «Te parece que es para tanto».

Cuando hablaron los técnicos de la DGI se profundizó un camino que hasta Pedro Pou en algún momento había mencionado: la posibilidad de comprobar más casos de evasión que de lavado de dinero.

Pero los inspectores de la AFIP marcaron enseguida un límite cuando mencionaron la «ley tapón» o «bloqueo fiscal» y los límites de la ley de procedimiento fiscal: «Eso deja pocas expectativas»
, dijeron.

Siguiendo las explicaciones Carrió preguntó: «¿Qué es la ley tapón?». Kirchner no se calló la boca: «No te acordás lo que es, si vos la votaste», le dijo.

El hecho es que de acuerdo al bloqueo fiscal, y aunque la DGI reconozca posibles casos de evasión en quienes giraron fondos en negro al exterior, toda persona que haya presentado correctamente su declaración de Ganancias y Bienes Personales por el año 2000, haya ingresado el pago, sus ingresos no superen los $ 5 millones y al inspeccionarlo se verifique que está todo en regla, no puede ser investigada hacia atrás. Por lo tanto, quien supiera que sus operaciones podían quedar registradas dentro de las cajas
tuvo el tiempo suficiente para poner en regla sus ingresos y bienes para quedar amparado por el bloqueo. «El problema aquí fue que el show mediático que armaron alertó a todo el mundo para que acomodara los números.Ahora es más difícil poder aplicarles la ley en casos de evasión», decían ayer por lo bajo algunos asesores de los diputados.

Mientras se escuchaban esas explicaciones, los diputados comentaban algunos casos que aparecieron en los extractos de cuenta. Se comentó, por ejemplo, que los giros de fondos más importantes no se atribuían a nombres conocidos de la política y la farándula sino a empresas y sociedades radicadas en la Argentina y Uruguay.

Otro punto de discusión fue la carga de la información en las computadoras y el tiempo que demandará. Son unos 100 mil registros que, según detallaron los técnicos, llevarán más tiempo que lo pensado.
«Ni en 2010 vamos a terminar con esto», comentó el peronista Carlos Soria. «Por qué no tomamos algunos casos y concentramos la investigación», deslizó Carrió. «Ni se te ocurra, acá no se va a manipular información. O miramos todo o no tocamos nada», protestó Kirchner comenzando un duelo entre legisladoras que se preveía desde el primer día. «No me acuses de manipular», le retrucó Carrió. «Te repito hay que mirar todo», cerró la santacruceña.

• Dos investigaciones

El problema entonces es que ahora habrá dos investigaciones paralelas en el Congreso y la AFIP. «Por qué no esperamos a que salga el informe de la DGI y que lo eleve a la comisión», insinuó sin mucho éxito uno de los asesores.

De todas formas, Carrió ya ordenó pedir los expedientes sobre causas relacionadas con pistas de dinero al exterior como contrabando de oro, «Aduana paralela» o contrabando de armas. La intención es cruzar esa información con las cajas para ver si los involucrados hicieron movimientos de fondos por esa vía.

Para conocer esos nombres los diputados tendrán dos caminos:
cargar toda la información en computadoras, que ya fueron instaladas en la comisión para cruzar los giros de fondos entre las cuatro entidades financieras en estudio y detectar sumas y fechas coincidentes que puedan explicar el circuito de la plata desde que salió de la Argentina o Uruguay y volvió luego lavada.

El segundo camino es el que utilizó también el Subcomité de Investigaciones del Senado estadounidense. Es decir, pedir al Citibank Nueva York la documentación respaldatoria de cada operación.

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