28 de diciembre 2000 - 00:00

Escándalo en la Justicia por las quiebras

Cámara Comercial de la Capital Federal frenó ayer un nuevo escándalo que amenazó con abatirse sobre ese convulsionado fuero cuando todavía se ventilan en el Consejo de la Magistratura las denuncias por presuntas coimas.

Nuevas imputaciones efectuadas por contadores públicos que han sido excluidos de los concursos para cubrir las sindicaturas concursales en los próximos cuatro años, vuelven a poner a ese tribunal en el tapete de la consideración ética del Poder Judicial. En el fondo de la controversia asoma la pelea por controlar desde las sindicaturas a las quiebras y concur-sos más importantes del país.

El tribunal accedió a reinscribir a unos 160 contadores que habían quedado excluidos de las listas y concedió la permanencia -salvo serias irregularidades-de los síndicos que ya habían tenido actuación judicial.

Ello no aplacó el enojo de los profesionales de Ciencias Económicas, sino en varios jueces de primera instancia que no ocultaron su irritación por estos manejos que pudieron haber determinado la suspensión por un año de las selecciones.

Estas se realizan cada cuatro años y en esta oportunidad abarcará el período entre 2001 y 2005.

Poder omnímodo

Las nuevas denuncias afectaron a la denominada Comisión de Selección que integran los camaristas Helios Guerrero, Felipe Cuartero e Isabel Míguez de Cantore. El poder de los camaristas en este tema es omnímodo porque no tienen otro tribunal de revisión, salvo un recurso de advocación a la Corte que estuvo a punto de producirse al acceder la comisión a las demandas de los excluidos, 10 por ciento de unos 1.600 profesionales que se presentaron a concursos.

Los criterios controvertidos rondaron en el sistema de selección. Los excluidos consideraron como inaceptable que como argumento de inhabilitación se haya puesto la condición de la coincidencia de domicilio entre lo que se declara en el fuero comercial y la que consta en el Colegio Profesional de Ciencias Económicas. Los camaristas se defienden -a través de terceros-que ese punto se colocó para evitar la proliferación de los «bolseros» de síndicos que suelen aglutinar a varios contadores en un solo lugar.

Este punto, el del domicilio, hasta fue discutido por algunos camaristas que no aceptaron el criterio de sus pares.

También se discutió que se haya priorizado el beneficio de otorgar mayor puntaje a quienes se especializan en materia concursal en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde la carrera específica consta de 3 años.

Para los críticos, ello obedecería a que la mayoría de las materias son dictadas por los mismos camaristas, mientras que éstos sostienen que eso es falso porque sólo se trata de elevar el nivel de los contadores que deben participar en concursos o quiebras complejas.

Y el restante, punto de conflicto, se resolvió por parte de la cámara en favor de los reclamantes, ya que accedió a la permanencia de síndicos que fueron recomendados por los jueces en base a su trayectoria en quiebras o concursos anteriores.

Otro de los cuestionamientos partió de la demora en que se incurrió la publicidad de la lista de aspirantes, pese a que la convocatoria a estudios y contadores públicos para cubrir esos cargos se hizo desde mayo hasta julio último.

Las denuncias de los síndicos excluidos comprendía, además, una denegación a su derecho a peticionar por parte de la Cámara que resolvió ayer favorablemente,
retrotrayendo la situación al estado anterior al conflicto, en que se habían realizado los sorteos que impidió la participación de unos 160 contadores. Ahora, estos profesionales tendrán oportunidad de competir nuevamente.

Contradicción

Este método se contrapuso con el utilizado en anteriores oportunidades por esa misma Cámara Comercial que respetó los derechos de los intervinientes, decidiendo sobre la procedencia de las solicitudes presentadas con antelación de un mes al sorteo.

Eso permitió subsanar posibles errores u omisiones que se cometieran. Ahora, se denunció que los actos no tuvieron la debida publicidad que garantizaría la transparencia necesaria en este tipo de concursos.

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