23 de diciembre 2004 - 00:00

Grave

El nuevo juez de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, fue agredido a poco de asumir por un grupo de ahorristas que realizaba un escrache en la puerta principal del Palacio de Justicia. Es la segunda vez que manifestantes atacan a un juez. Antes les sucedió a Juan Carlos Maqueda y su esposa. Ayer, los ahorristas persiguieron en la calle a Lorenzetti, lo insultaron y golpearon. La Policía debió acudir en su socorro. Es muy grave la repetición de violencia con los magistrados. Hasta hace poco, los escraches eran protagonizados por grupos radicales y sólo estaban dirigidos a militares. Ahora, peligrosamente, parecen haberse generalizado. Lo irónico del caso es que Lorenzetti todavía no votó ni a favor ni en contra de la pesificación.

Ricardo Lorenzetti recibe el saludo de dos capas geológicas del máximo tribunal: Eugenio Zaffaroni, que entró de la mano del nuevo régimen, y Antonio Boggiano, que se va por la misma vía.
Ricardo Lorenzetti recibe el saludo de dos capas geológicas del máximo tribunal: Eugenio Zaffaroni, que entró de la mano del nuevo régimen, y Antonio Boggiano, que se va por la misma vía.
El académico Ricardo Lorenzetti asumió ayer como miembro de la Corte Suprema de Justicia en una ceremonia que se diferenció de las anteriores por la presencia del ingeniero Juan Carlos Blumberg y un «escrache» contra el nuevo ministro, que fue agredido por un grupo de ahorristas cuando se retiraba del Palacio de Justicia.

La incorporación del nuevo juez estuvo rodeada de tensión y un férreo control policial en los accesos al cuarto piso del edificio de Talcahuano. El enrarecido clima se percibió durante todo el acto de asunción, porque en la misma entrada se habían acantonado manifestantes que no cesaron de lanzar consignas contra los jueces pesificadores.

El artero ataque contra Lorenzetti se produjo cuando se retiraba de los tribunales para dirigirse a la Asociación de Magistrados,donde se había preparadoun brindis de salutación. Advertido de la presencia de los ahorristas y en un intento de eludir la protesta, el jurista salió por una de las puertas laterales del edificio, pero los manifestantes detectaron la maniobra evasiva y lo interceptaron cuando se dirigía por la calle Lavalle. El grupo comenzó a insultar a Lorenzetti, y algunos lo golpearon con sus pancartas de cartón en la cabeza, hasta que intervino personal policial que lo custodiaba. La misma agresión sufrió la mujer del magistrado.

La Policía forcejeó con los manifestantes hasta que logró liberar el paso del ministro que, sin realizar comentario alguno, ingresó en el edificio de Lavalle 1334.

De un «escrache» de ahorristas también fue víctima Juan Carlos Maqueda, quien hace dos meses fue insultado y golpeado en la puerta de su domicilio del barrio de Retiro. El acto de asunción de Lorenzetti estuvo cargado de simbología, porque, además del ingeniero Blumberg, también asistieron el ministro de Justicia,Horacio Rossatti (ocupó un lugar en el estrado); el procurador general de la Nación, Esteban Righi; el defensor general, Miguel Angel Romero; jueces y abogados.

El santafesino juró ante el presidente de la Corte, Enrique Petracchi, por «la Patria y los Santos Evangelios». En el estrado estuvieron todos los jueces de la Corte, Petracchi, Carlos Fayt, Augusto Belluscio, Eugenio Zaffaroni, Juan Carlos Maqueda, Antonio Boggiano y Elena Highton de Nolasco, quienes celebraron con un cerrado aplauso la incorporación de su colega.

En la primera línea de invitados se acomodó la juez de la Corte Internacional de La Haya,
Carmen Argibay (vino a pasar las fiestas), que deberá hacer lo mismo el próximo 3 de febrero. También se ubicaron amigos y familiares del santafesino.

• Elogio

Muy cerca, se situó Juan Carlos Blumberg, quien apoyó la designación y tuvo palabras de elogio sobre el nuevo juez: «Lorenzetti es un hombre íntegro y joven», dijo. Y anticipó que le hará llegar al magistrado la propuesta de la fundación que lleva el nombre de su hijo asesinado «para colaborar con la Justicia».

La presencia del ingeniero, quien desde la muerte de su hijo se constituyó en un fuerte referente social en la lucha contra la violencia y la inseguridad, provocó que familiares de Lorenzetti se acercaran a saludarlo e incluso se tomaran fotografías con él.

Lorenzetti
apareció como candidato luego de que el juez Adolfo Vázquez abandonara su silla, denunciando « persecución ideológica» de los diputados que lo llevaron a juicio político.

Terminada la ceremonia, el abogado santafesino se trasladó a un salón contiguo para recibir el saludo de todos los invitados.
Hoy intervendrá por primera vez en un acuerdo de la Corte -el último del año, antes de la feria judicial- donde los jueces supremos decidirán acatar una orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que declara imprescriptible la causa del asesinato de Walter Bulacio. El Tribunal aceptará esa directiva, pero es muy posible que uno de los ministros en su voto exprese el desacuerdo con la calificación: diría que no se trata de un delito de lesa humanidad, sino de un delito común.

Dejá tu comentario