- ámbito
- Judiciales
Kirchnerismo impuso a un radical en la Magistratura
Carlos Kunkel
Precisamente, en un acto por el bicentenario de San Andrés de Giles (donde nació Héctor Cámpora), Néstor Kirchner remarcó la construcción de una nueva Justicia a partir de hechos como «la conformación del Consejo de la Magistratura» y la ley para reducir la cantidad de miembros de la Corte Suprema.
Un dato incontrastable: la semana que viene el nuevo consejo tendrá que acelerar la selección de magistrados para cubrir la vacante de 90 tribunales. En lo que va de su gobierno, el patagónico lleva designados más de 170 jueces y otros 144 renunciaron.
La elección de las autoridades del Consejo, había quedado trabada hace una semana por presión del oficialismo, cuyos representantes faltaron a la primera reunión. La pelea por la presidencia enfrentó a jueces, que impulsaban la candidatura de Cabral, contra abogados y políticos que querían a Mosca en el cargo.
El voto de los abogados había sido transparentado por Santiago Montaña, que siempre se opuso a que un juez presidiera un proceso donde los mismos magistrados estarían siendo juzgados. Ayer no hizo más que cumplir con ese postulado cuando plegó su voluntad a la obediencia del oficialismo.
Casi una venganza para algunos entendidos. Sucede que la nueva ley dejó a los abogados fuera de la comisión de selección. Por lo tanto, no pueden siquiera opinar sobre la calidad de un futuro magistrado.
Mosca, propuesto por el abogado Montaña, fue apoyado por los legisladores kirchneristas Nicolás Fernández y María Laura Leguizamón. Los diputados Kunkel y Diana Conti y la representante del Poder Ejecutivo, Marcela Losardo, más su propio sufragio.
En tanto, Cabral, además de su propio voto sumó las adhesiones del también camarista penal Luis Bunge Campos, el juez federal de San Juan Miguel Angel Gálvez, el senador radical Ernesto Sanz; el diputado Federico Storani, y el representante académico Mariano Candioti.
Antes de la votación el experimentado «Fredi» Storani postuló al académico Candioti para la presidencia. Fue una jugada desesperada para obligar al peronismo a salir de su disciplina partidaria. Pero el bloque oficialista respondió con lealtad: mantuvo la postulación del abogado Mosca hasta su proclamación.
Al asumir la presidencia -un cargo casi protocolar- y apenas sentado en el sillón de cabecera de la mesa ovalada construida especialmente para las reuniones del cuerpo, Mosca agradeció a sus pares y dijo que el Consejo «va a sesionar con absoluta libertad y armonía».
Remarcó, además, que su nominación se produjo «sin condicionamientos».
Kunkel, el vocero de las pretensión del oficialismo de quedarse con dos cargos claves del Consejo y motivo de la pelea con el juez Cabral, fue quien desistió de esa intención y propuso ratificar la continuidad de Cristina Akmentis en la Administración del Poder Judicial.
En una nebulosa quedó la permanencia de Pablo Hirchmann como secretario general del Consejo.

Dejá tu comentario