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Nueva demora en fallo sobre devolución de ahorros
Se estima que los jueces de ese tribunal de alzada recién podrían tener una definición a fines de diciembre del año próximo.
Sobre los recursos de amparo, Zaffaroni reiteró que, antes de elaborar su voto, hablará con todos los grupos que representan a los ahorristas y también tendrá en cuenta «cuál es la perspectiva del Ministerio de Economía».
En tanto, insistió con su idea de hacer cambios en el funcionamiento del máximo tribunal al señalar que «una Corte de control constitucional no puede ser una Corte de unificación de jurisprudencia, son estructuras diferentes».
«Hay unas cuantas cosas que cambiar en la Corte, creo que no debe hacer casación en la forma en que lo hace. Una Corte de control constitucional no puede ser Corte de unificación de jurisprudencia, son estructuras diferentes.»
En ese criterio coincide con Fayt, quien desde que asumió cargó contra el mecanismo de «taponar» a la Corte con expedientes que por año llegan casi a 15 mil causas.
Tanto Fayt como Zaffaroni se han pronunciado por limitar el número de causas que llegan al alto tribunal y por la creación de una Cámara de Casación Federal.
Desde que desembarcó en la Corte, Zaffaroni se ha ocupado de armar su equipo de trabajo y de designar a sus secretarios (entre los que, por ahora, no está su socio Jacobo Grossman) y colaboradores. Ha elegido a dos funcionarios judiciales que estaban en el Consejo de la Magistratura. Un gesto que gustó en la Corte, que ve con antipatía todo ingreso de tropa ajena.
También, se ocupó de aclarar a los periodistas que el trato que les dispensa el resto de los supremos ha sido amable y cordial (¿habrá pensado que lo iban a perseguir o a maltratar?).
En estos dos días se ha visto en su despacho a unos cuantos asesores que supieron desempeñar tareas en el Consejo de la Magistratura y algunos de los empleados que supieron trabajar con Julio Nazareno.
Según algunas versiones del Palacio de Tribunales, es intención de Zaffaroni que esos empleados continúen en las mismas tareas pese al cambio de jefe.
Pero no fueron éstas las únicas cuestiones que involucraron al novel supremo: también recibió su primera recusación como integrante de la Corte. Ayer fue recusado en la causa en la que se investiga el crimen de Walter Bulacio, debido a que uno de los imputados consideró que no impulsó la derogación de normas que permitían la detención de menores.
El pedido de apartamiento fue formulado por el abogado Pablo Argibay Molina, defensor del ex comisario Miguel Angel Espósito, quien estuvo acusado de la privación ilegal de la libertad de Bulacio.
En el escrito entregado en la Corte, Argibay Molina señaló que Zaffaroni «tiene interés directo en el resultado de la causa» porque, cuando se desempeñó como juez, avaló el llamado «memorando 40», por el cual se dispuso una metodología de tratamiento de los menores fuera de la ley.
Según el letrado, «queda de manifiesto que (Zaffaroni) no puso la debida diligencia en descubrir la existencia» de ese memorando, «que por invento de dos jueces correccionales de menores venía funcionando desde 1967, violando toda norma legal».
«Queda en claro que si fue juez federal y camarista, su preocupación no fue mucha, ya que, de haber puesto la debida diligencia en sus cargos y respetuoso, como se dice, de los derechos humanos, esa práctica no hubiera existido, se habría derogado y hoy Walter Bulacio seguramente estaría vivo», subrayó Argibay Molina.

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