19 de diciembre 2003 - 00:00

Pontaquarto habla hoy de nuevo, pero De la Rúa más

Fernando de la Rúa contraatacó ayer y reclamó que el juez Rodolfo Canicoba Corral se aparte de la causa donde investiga supuestos sobornos en el Senado por haber prejuzgado diciendo que el delito está probado con la sola declaración del arrepentido Mario Pontaquarto. El juez se retractó alegando que fue mal entendido. Aquél volvió a hablar. Esta vez dijo que manejaba chequeras del ex presidente radical y promete una declaración hoy que hará hablar de nuevo al ex presidente.

Embestida feroz ayer de Fernando de la Rúa contra el juez federal Rodolfo Canicoba Corral. El ex presidente le pidió que se aparte de la causa por el pago de coimas en el Senado por haber opinado que la declaración del arrepentido Mario Pontaquarto «prueba el delito».

«Parecería que el juez está influido por la prensa o por el gobierno, porque decir eso es contrario a su función, y debería apartarse»
, expresó De la Rúa en declaraciones a «Radio Universidad de Córdoba».

En ese tono, la defensa del ex presidente sugirió la posibilidad de plantear la recusación del juez por entender que estaba en duda «la imparcialidad» del magistrado en la investigación de los supuestos sobornos en el Senado.

El abogado Miguel Angel Almeyra reconoció que De la Rúa «expresó su preocupación en cuanto a la imparcialidad del juez, sobre todo porque deslizó ciertas apreciaciones sobre la verosimilitud de las declaraciones de Pontaquarto que nos crea cierta inquietud».

El miércoles, el magistrado sostuvo que «la declaración de esta persona (Pontaquarto) prueba el delito porque es una confesión y todo lo que arroje prueba en ese sentido, lo vamos a arrimar a la investigación».

• Dudas

A raíz de esta afirmación, De la Rúa planteó sus dudas sobre la «imparcialidad» de Canicoba Corral, lo que judicialmente daría lugar a considerar la posibilidad de una recusación al magistrado.

Canicoba Corral
ensayó una suerte de respuesta para afirmar que «se interpretaron mal» sus declaraciones y que nunca dijo que la confesión de Pontaquarto confirmaba el delito, y que todavía debe ser probado.

Lo cierto es que este reclamo no fue incluido en el escrito que presentaron sus abogados en tribunales, y en el que
De la Rúa se puso a disposición de la Justicia y ofreció el testimonio de varios funcionarios que lo acompañaron durante su gestión.

• Objetivo

La estrategia defensista del ex jefe de Estado apunta desmentir el testimonio del arrepentido Pontaquarto sobre una reunión que se habría llevado a cabo en el despacho presidencial.

De la Rúa
le pidió al juez que cite a declarar como testigos a los ex secretarios privados Leonardo Aiello, Ricardo Ostuni y Ana Cernusco; al ex jefe de la Casa Militar Julio Hang; a los edecanes oficiales de apellido Troncoso, Castro Madero y Macaya; y a la ex directora de Audiencias de la Casa de Gobierno Claudia Pesano.

En ese escrito,
De la Rúa le pidió al juez que reclame a la Casa de Gobierno los informes sobre registros de entradas y salidas al edificio correspondientes a abril de 2000.

Pontaquarto
, en su declaración indagatoria, habló sobre una reunión en el despacho presidencial y señaló como protagonistas de esa conversación a Augusto Alasino, José Genoud, Alberto Tell y el propio De la Rúa.

Pontaquarto
confesó que en esa reunión se habló «del estado legislativo en que estaba la ley, en lo avanzado o no que estaban las negociaciones de varios artículos de la misma» y, además, señaló que, en un momento, «Genoud le manifiesta a De la Rúa que el justicialismo necesita de otras cosas para sancionar la ley, a lo que el Presidente contestó: 'Eso arréglenlo con Fernando de Santibañes'».

Para refutar los dichos de
Pontaquarto, el abogado del ex presidente aseguró que se ofrecerán «pruebas que demostrarán que el hecho no existió».

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