Rodolfo Terragno deberá equilibrar hoy entre su obligación legal de testigo bajo juramento de ley y su lealtad políticofuncional al gobierno que perteneció hasta octubre pasado.
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Es que el ex jefe de Gabinete declarará hoy como testigo calificado ante el juez federal Carlos Liporaci sobre las razones por las cuales se negó a firmar en agosto último un decreto secreto que reasignó 30 millones de pesos a la SIDE cuando se encontraba en plena investigación el escándalo por supuestas coimas en el Senado y esa central de espionaje civil era el centro de la investigación judicial. Evidencias
Altos funcionarios del gobierno entre ellos el ministro del Interior Federico Storaninegaron hasta último momento la existencia de ese decreto, pero luego las evidencias de las pruebas en poder de Liporaci terminaron por aceptarlo en hermético silencio. La norma administrativa está identificado con el número 519/00 y el gobierno reconoció que no estaba firmado por Terragno sino por su segundo aunque nadie cree que el ex ministro podría haber ignorado una decisión de tal naturaleza de un subordinado directo.
El interrogatorio a Terragno fue pedido por los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado, quienes quieren precisar los alcances del decreto y las razones del ex funcionario para negarse a firmar una norma administrativa que su jerarquía funcional le obligaba a hacerlo y derivarlo en un dependiente.
También los fiscales quieren saber si es cierto que Terragno recibió en su casa a Antonio Cafiero, antes que el senador del PJ bonaerense se convirtiera en el principal denunciante de la causa de los presuntos sobornos y cuyos dichos fueron negados por el resto de los legisladores involucrados, lo que obligó al juez a un nuevo requerimiento testimonial de Cafiero.
Las sospechas de los investigadores sobre el rol de denunciante del veterano senador de San Isidro aumentaron con los indicios de que las llamadas que hicieron circular el famoso anónimo brindó supuestos detalles exhaustivos de la operación de pagos para sancionar la cuestionada ley de reforma laboralpodrían haber partido de uno de los teléfonos de su despacho. También hasta el juzgado llegó el nombre de un dirigente del PJ bonaerense presumiblemente involucrado en la maniobra y ello podría quedar acreditado en el Excalibur que se hará con los números telefónicos que tiene Cafiero, el teléfono de la Sala de Periodistas donde apareció el anónimo y el celular del periodista Alfredo Gutiérrez, a quien se le avisó de la aparición del líbelo.
La declaración de Terragno sobre el Decreto 519 y el aporte de $ 30 millones a la SIDE es esperada con ansiedad porque se trata de la pista más concreta que maneja el juez con relación al origen de los fondos con que se habrían pagados esos supuestos sobornos y que podrían oscilar los $ 10 millones.
La otra pista es el movimiento de fondos de las obras sociales que se hace desde la AFIP (Administración Federal de Ingresos Públicos), la Superintendencia de Salud y la Administradora de Programas Especiales (APE) que depende del Ministerio de Salud.
Sin embargo, los expertos de la Auditoría General de la Nación organismo que es supervisado por el Senadono encontraron mayores irregularidades que podrían comprometer a sus jefes indirectos. Sin agregado
Críticos del informe sostienen que no se habría agregado al expediente cuadros comparativos e información adicional para determinar si de esos fondos se pagaron las supuestas coimas.
En esta causa, salvo la revelación pública de varias cuentas secretas de la SIDE que preocuparon a la comunidad de Inteligencia local y a los servicios aliados por las consecuencias en esa actividad, no existen mayores pruebas ya que es poco lo que ha podido obtener Liporaci de las declaraciones de los senadores porque hasta el momento, Terragno sólo como testigoes el primer funcionario de primer nivel que concurre al juzgado a declarar.
Ni Fernando de Santibañes, ni Alberto Flamarique a quienes las denuncias de Carlos Chacho Alvarez, Cafiero y el sindicalista Hugo Moyano los acusaban de conocer el origen del dinero y la concreción de las supuestas coimashan sido llamados por Liporaci. Sí lo hizo con 11 senadores a quienes imputó del delito de presunto cohecho (coimas) y repetirá los próximos días con Emilio Cantarero careo con la periodista Fernanda Villosio que lo acusó de haberle efectuado una presunta confesión de cobroy Alberto Tell, quien fue involucrado también por la dupla CafieroAlvarez.
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