24 de diciembre 2003 - 00:00

Se definió juez: abre interrogatorio con la ex secretaria de SIDE

Cuando termine el largo receso festivo -al que se plegó la Justicia-, la primera persona en pisar los Tribunales de Comodoro Py por el escándalo de las coimas en el Senado será Gladys Motta, la secretaria del ex jefe de la SIDE Fernando de Santibañes.

Después vendrá el turno de las indagatorias de los ex senadores José Genoud, Emilio Cantarero y cerrará el cronograma De Santibañes, el 9 de enero.

Fernando de la Rúa
podría llegar a ser incluido en una segunda ronda de indagatorias que podrían ponerse en marcha en febrero y en las que también será convocado el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique.

Motta fue señalada por Pontaquarto como la mujer que le entregó la valija, el maletín y una caja con los 5 millones de dólares que fueron utilizados supuestamente para el pago de sobornos que demandó la aprobación de la ley de reforma laboral en abril de 2000.

La ex secretaria del otrora hombre fuerte de los espías declarará en calidad de testigo, luego de que en el juzgado de Rodolfo Canicoba Corral llegara a un acuerdo con los médicos que la asisten para reducirle la medicación y permitirle que se exprese mejor. Motta sufrió en abril un accidente de tránsito que provocó la muerte de su esposo y la dejó cuadripléjica y con problemas de depresión. El delicado estado de salud de la mujer impidió que el juez la interrogara inmediatamente después de la confesión del «valijero» Pontaquarto, porque informes médicos acreditaron que no estaba en condiciones psíquicas de hacerlo, por lo que recomendaron reducir la dosis de su medicación.

El testimonio de Motta reviste sustancial importancia para la causa, porque lo que diga terminará por confirmar los dichos del ex secretario parlamentario y complicaría la situación de De Santibañes o bien pondrá una cuota de duda en todo lo que declaró hasta el momento.

Según el relato del arrepentido ante el juez Norberto Oyarbide, el 18 de abril por la noche, cuando retiró el dinero de la SIDE, fue Motta quien le hizo entrega del dinero destinado a las coimas.

•Narración

«Ese día 18 de abril concurrí a las oficinas de la SIDE a las 14 y se me dijo que debería ir a retirar el dinero en horas de la noche. Fue así que concurrí nuevamente a la SIDE alrededor de las 22.00 o 22.30, fui con mi auto particular solo. Se me hizo ingresar por un garaje que está por la Avenida Alem. Me estaba esperando un señor de quien no conozco su nombre y la secretaria del Dr. De Santibañes, una señora de nombre Gladys, de alrededor de 45 años. Recuerdo que subimos al segundo o tercer piso, no recuerdo bien, que era el lugar donde estaba la bóveda de la SIDE, de donde se sacó un maletín, una valija y una caja de cartón envuelta en cinta adhesiva ancha. Se bajó con ese dinero al garaje donde había ingresado y se puso el maletín, la valija y la caja en el baúl de mi auto particular. Salí del garaje rumbo al Senado, solo, en una noche muy fea, lluviosa, acompañado por otro vehículo, junto a un empleado de De Santibañes, quien me acompañó hasta donde yo guardaba mi auto, en el lugar oficial del Senado.»

Oyarbide
quiso saber, entonces, si la mujer tenía conocimiento del contenido, Pontaquarto fue contundente, dijo: «Antes de cargar las cosas en el auto hago referencia a los novecientos mil pesos. La señora Gladys abre el maletín más chico, me dice: 'Acá hay novecientos mil pesos. El resto está en la caja y en la valija grande', lo que no me dice los montos que hay en cada uno. La señora abrió la valija y me mostró el dinero, pero no lo conté. El contenido de la caja no lo vi porque estaba cerrado con cinta».

Por este punto de la confesión pasará gran parte del interrogatorio a Motta, que estará dirigido a probar que en todo el andamiaje de la operación tuvo fuerte influencia y decisión el ex jefe de la SIDE. Por lo menos, eso es lo que creen los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado. Ambos imaginan que si De Santibañes abrió la bóveda de los servicios secretos fue porque se lo ordenó De la Rúa. De este modo, el ex presidente quedaría a la cabeza de la organización de los sobornos que facilitó el apoyo a la ley laboral cuestionada por los sindicatos y que precipitó la renuncia a la vicepresidencia de Carlos Chacho Alvarez.

Que Genoud sea el segundo en la lista de los citados no es casual. El ex presidente provisional del Senado está fuertemente sospechado de haber participado en la trama de los sobornos.

•Operador

Pontaquarto lo sindicó como uno de los operadores políticos más fuertes de la maniobra, ya que habría participado en una reunión con De la Rúa en la que se habría acordado el pago de sobornos.

Según la confesión de
Pontaquarto, en ese encuentro en la Casa Rosada, Genoud le habría dicho a De la Rúa que, para sancionar la ley de reforma laboral «el justicialismo necesitaba algo más», a lo que el ex jefe de Estado habría contestado: «Eso arréglenlo con De Santibañes».

El arrepentido contó que una vez que retiró el dinero de la SIDE,
Genoud le dijo que debía esconder la suma en «un lugar seguro» porque la ley se sancionaría una semana después.

El 26 de abril de ese año, cuando se aprobó la reforma laboral en el Senado,
Pontaquarto sostuvo que fue al departamento de Cantarero, ubicado entre las calles Posadas y Callao, donde le hizo entrega de 4,3 millones de pesos que, supuestamente, serían repartidos entre los senadores. Al otro día fue al despacho de Genoud en el Senado y le entregó 700 mil pesos que serían para repartir con el ex ministro Flamarique.

El juez
Canicoba Corral ya le solicitó al Ejecutivo el registro de todas las entradas y salidas de la Casa de Gobierno, y la quinta de Olivos para abril de 2000 para corroborar la visitas que recibía el ex presidente De la Rúa. La prueba no es de las más importantes porque -según algunos investigadores-«es poco probable que se registre a los funcionarios más cuando existe orden de ingreso del presidente».

Con respecto al ex senador peronista
Cantarero, que ya declaró antes en la causa y fue beneficiado con la «falta de mérito», se prepara una batería de preguntas en un interrogatorio que se cree que será bastante extenso en horas.

Cantarero
deberá explicar varias cuestiones, aunque un buen cúmulo de pruebas está concentrado en un informe que una empresa telefónica le remitió al juez Canicoba Corral en donde existe un entrecruzamiento de llamadas. Uno de ellos del día 26 de abril que revela que Pontaquarto llamó a Cantarero cuando se aproximaba al departamento de Callao y Posadas donde llevó el dinero retirado de la SIDE.

Pero, además, le pedirán que realice un
«cuerpo de escritura» para enviar a los expertos encargados de hacer un peritaje caligráfico sobre el papel que aportó Pontaquarto y en el que constan los nombres y montos que habrían percibido algunos senadores.

Personal de Gendarmería a cargo del peritaje le comunicó al juez que los documentos enviados
«no eran suficientes» para realizar el estudio y por eso solicitó más muestras de la caligrafía de Cantarero para poder compararla con la firma que aparece en la parte inferior del documento.

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