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¿La regla es la excepción?: el Tesoro le vendió al BCRA

Que el FMI pueda llegar a hacer la vista gorda en “algunas cosas” no significa que el Gobierno tenga demasiado margen de maniobra como para no cumplir con lo pactado. Ocurre que en el último día hábil de 2018 el Banco Central registró una compra de divisas al Tesoro por el equivalente a $43.699 millones (al tipo de cambio del día serían unos u$s1.156 millones). Cabe recordar que en la previa de Navidad el FMI envió el tercer y último desembolso del año (u$s7.627 millones). Si bien a los analistas no les sorprende que el Tesoro utilizara parte de las divisas del Fondo para cubrir el déficit fiscal y así cerrar el año, si generó ruido la forma en que lo hizo. Porque se había acordado con el Fondo que en el caso de que el Tesoro necesitara hacerse de pesos a cambio de divisas, para afrontar gastos corrientes, se realizarían subastas con el fin de evitar discrecionalidad.

Ese día, la base monetaria registró una expansión de $25.901 millones, producto de dicha compra de divisas al Tesoro que, en parte, fue compensada vía Pases (-$12.129 millones) y vía Leliq (-$8.720 millones). Claro que también el 28 de diciembre hubo expansión por pago de intereses (+$3.000 millones) y otros $776 millones de otras operaciones con el Tesoro. Según Econviews en un comunicado posterior se aclaró que fue una medida excepcional con el objeto de “no utilizar recursos disponibles en pesos debajo de un límite razonable de liquidez remanente para gastos diarios que el Tesoro mantiene con el Banco Nación”. Por lo que esta venta de divisas no pondría en riesgo el cumplimiento de la meta de base de enero y los pesos excedentes se absorberían.

Si bien no hay que ser más papista que el Papa, tampoco el horno no está para bollos. Debe haber flexiblidad pero está claro que los mercados no perdonarán ninguna avivada o artilugio como antes.

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