La tecnología, las bigtechs y el desafío para el mundo financiero

Economía

Si usted está leyendo, la versión digital de este artículo, probablemente no se debe haber detenido a reflexionar sobre el hecho que su PC o su móvil, posee millones de veces más poder de cómputo que la AGC, la computadora que utilizó el Apollo 11 para llevar al hombre a la luna.

La velocidad del cambio tecnológico es cada vez más apremiante. Y si de algo podemos estar seguros, es que día a día se va a seguir acelerando.

Las nuevas tecnologías innovadoras producen cambios radicales en la forma que concebimos los negocios, interactuamos entre nosotros, e incluso la manera en que pensamos.

En el año 2000, Jeremy Rifkin, hablaba de la “economía ingrávida” para referirse al posicionamiento cada vez más fuerte de las empresas basadas en servicios (como la tecnología), sobre las empresas de capital intensivo (industriales). Hoy nos encontramos con un nuevo desafío transversal a corporaciones, gobiernos, e individuos: la relevancia creciente que van tomando las empresas que lideran y hacen uso intensivo de tecnología.

En ese marco surgieron, en las últimas décadas grandes empresas tecnológicas (BigTechs) cuya actividad principal son los servicios digitales. Estas compañías cuentan con millones de clientes que solicitan regularmente productos en línea, se conectan por mails o redes sociales y utilizan sus aplicaciones en teléfonos móviles o computadoras. Su vertiginoso crecimiento ha hecho que su capitalización (valor de mercado) supere a las de las entidades financieras globales de mayor tamaño.

Ejemplos reconocibles de este tipo de empresas son Amazon surgida en Estados Unidos y Alibaba en China. A menor escala en nuestra región, un ejemplo análogo sería Mercado Libre que constituye el ecosistema comercial online más grande de Latinoamérica, que creció siguiendo los pasos y nutriéndose de la tecnología de sus hermanos mayores antes mencionados.

Específicamente estas tres empresas tienen denominadores comunes, iniciaron sus actividades en el comercio digital y luego extendieron su alcance a una variedad de negocios donde se destaca el financiero en sus distintas vertientes: pagos, créditos, inversiones.

Las tecnologías innovadoras que fueron incorporando les permitieron a las “bigtechs” alcanzar un universo muy amplio de clientes, favoreciendo la inclusión financiera a través de herramientas de pagos amigables, facilitando créditos de diversos tamaños, e inversiones de bajo riesgo; todos estos productos instrumentados con una agilidad que no ofrecía el sistema financiero tradicional.

Este último se vio obligado a recurrir a las tecnologías incorporadas por estos nuevos jugadores para poder competir, posicionar sus productos y servicios en el mundo digital y brindar respuesta a sus clientes, en especial al segmento de jóvenes que tienen naturalizado canales de comunicación digitales como las redes sociales.

Toda esa información masiva “no estructurada”, recopilada tanto por el sistema financiero tradicional como por las bigtechs, conforman una Big Data sobre la que se aplican técnicas de Ciencia de Datos, como, complejos algoritmos estadísticos y de Inteligencia Artificial. De esta manera se pueden obtener modelos tanto de comportamiento de consumidores como predictivos de insolvencia, e incluso detección de fraudes, y de operaciones de lavado de dinero.

Un ejemplo de estas técnicas de ciencias de datos, implementadas por medio de inteligencia artificial, es el denominado aprendizaje de máquina (Machine Learning). Esta técnica consiste en un software que se hace correr sobre cantidades masivas de datos, para que “entrene” y genere información y modelos predictivos funcionales al negocio involucrado. Actualmente esta tecnología se utiliza en el campo de las finanzas para la automatización de procesos, detección de fraudes, sistemas de seguridad y scoring (rankings) crediticios, entre otros.

Pero tal vez, la tecnología más disruptiva que está impactando actualmente al sector de las finanzas, es la de Blockchain, o Cadena de Bloques. Esta tecnología que se desarrolló originalmente para sustentar a las criptomonedas también está siendo incorporada lentamente por el universo de las bigtechs, en especial por sus beneficios en seguridad e inalterabilidad de información.

Todos estos avances han posibilitado el desarrollo del dinámico ecosistema de las denominadas finanzas tecnológicas (Fintech) que simultáneamente compite, colabora y amenaza al sistema financiero tradicional.

Frente a este tsunami tecnológico y la aparición de estos gigantes transnacionales, los Estados enfrentan el enorme desafío de dotarse de las herramientas que le permitan entender y abordar estos fenómenos, para que estos avances redunden en una mejora en la calidad de vida de la sociedad.

(*) Profesor de Criptoactivos y Monedas Digitales de la Universidad de Buenos Aires.(**) Profesor de Tecnología de Información, de la Universidad Nacional de Rosario.

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