12 de septiembre 2026 - 14:00

Chau al sillón esquinero: cuál es la nueva tendencia que domina los livings en 2026

El living es uno de los espacios más usados de la casa, y hoy también importa que sea cómodo, práctico y fácil de organizar.

A veces, pequeños cambios en los muebles alcanzan para que el living se vea más cómodo, ordenado y amplio.

A veces, pequeños cambios en los muebles alcanzan para que el living se vea más cómodo, ordenado y amplio.

Freepik

Durante mucho tiempo, el sillón esquinero fue casi una elección automática para el living. Sin embargo, las tendencias de 2026 empezaron a correrlo del centro de la escena y apuntan a muebles más fáciles de acomodar, capaces de aprovechar el ambiente sin ocuparlo por completo.

La comodidad sigue siendo importante, pero ya no alcanza con tener un sofá enorme donde entren todos. También importa cuánto lugar deja libre y qué tan fácil resulta moverlo, sobre todo en casas y departamentos chicos.

Los muebles modulares y los asientos más livianos ganan lugar porque permiten cambiar la distribución del living con más facilidad.

Los muebles modulares y los asientos más livianos ganan lugar porque permiten cambiar la distribución del living con más facilidad.

Por qué los sofás en "L" perdieron el protagonismo en la decoración actual

El principal problema del sillón en "L" es su tamaño. Una vez colocado, suele definir casi por completo cómo queda armado el living y deja pocas opciones para cambiar los muebles de lugar sin reorganizar todo.

En espacios chicos, además, un esquinero grande puede ocupar buena parte del piso y hacer que la mesa ratona, otros sillones o cualquier mueble cercano queden demasiado juntos.

Eso no significa que haya dejado de servir ni que tenga que desaparecer de todas las casas. Simplemente dejó de ser la única opción para quien necesita varios lugares para sentarse. Ahora aparecen más muebles separados, que se pueden acomodar de distintas maneras.

Incluso los sofás grandes están cambiando. Entre las propuestas de 2026 aparecen modelos cómodos, pero con tamaños y formas pensados para ocupar menos lugar dentro del living.

Las alternativas que se imponen: muebles modulares y asientos livianos

Una de las opciones que más creció es el sofá modular. Está formado por varias partes que pueden juntarse, separarse o cambiar de posición según el espacio disponible.

Así, un sofá grande puede achicarse, dividirse o acompañarse con un sillón individual. Algunos modelos también permiten agregar o sacar partes si más adelante cambia el lugar disponible.

También aparecen sillones rectos de dos o tres cuerpos, sillones individuales y pufs. Como ocupan menos que un gran esquinero, resulta más fácil moverlos y cambiar el armado del living cuando hace falta.

La idea tampoco pasa por llenar el ambiente de asientos chicos. Con menos muebles y algo más de separación entre ellos, el living evita quedar demasiado cargado.

Mover una mesa, liberar una ventana o separar un poco los muebles puede cambiar bastante cómo se siente el living.

Mover una mesa, liberar una ventana o separar un poco los muebles puede cambiar bastante cómo se siente el living.

Cómo ganar amplitud y luz sin perder espacio ni comodidad

Para que un living se vea más grande no siempre hace falta sacar muebles. Muchas veces alcanza con dejar algo de separación y evitar que el sillón, la mesa y el resto queden amontonados en el mismo sector.

Una mesa ratona más chica o fácil de mover también ayuda. Si el lugar es reducido, dos mesas auxiliares pueden cumplir la misma función y acomodarse según lo que se necesite en cada momento.

Los colores claros ayudan a aprovechar mejor la luz, especialmente en muebles grandes, aunque no hace falta que todo sea blanco o beige. La madera y algunos tonos más fuertes también se pueden usar sin cargar demasiado el ambiente.

La ubicación de los muebles también influye. Un sillón grande delante de una ventana puede tapar parte de la entrada de luz, mientras que uno más bajo o más chico deja esa zona libre.

Claves para actualizar tu espacio sin cambiar todos los muebles

No hace falta tirar el sillón actual para acompañar este cambio. Si todavía está en buen estado, se puede empezar por revisar qué hay alrededor y sacar alguna mesa, banqueta o mueble auxiliar que ocupe lugar sin demasiado uso.

Mover un sillón individual hacia otro sector, cambiar una mesa ratona grande por otra más chica o separar un poco los muebles ya modifica bastante cómo queda armado el living. Antes de comprar algo nuevo, se pueden probar distintas posiciones con lo que ya hay en casa.

Si llega el momento de reemplazar el sofá, un modelo recto o modular ofrece más opciones para acomodarlo. La medida sigue siendo clave: por más lindo que sea un sillón, si obliga a pasar de costado cada vez que alguien cruza el living, probablemente sea demasiado grande para ese ambiente.

Te puede interesar