11 de septiembre 2026 - 18:32

El BCRA tuvo la peor semana de compras desde que comenzó el programa de acumulación de reservas

La autoridad monetaria compró apenas u$s5 millones este viernes y cerró la semana con un saldo positivo de solo u$s42 millones. Aunque el mayorista retrocedió por el ingreso de oferta genuina, las reservas volvieron a caer y el ritmo de acumulación siguió en mínimos.

El BCRA cerró la peor semana de compras del programa, pese a la baja del mayorista y al fuerte ingreso de oferta genuina.

El BCRA cerró la peor semana de compras del programa, pese a la baja del mayorista y al fuerte ingreso de oferta genuina.

El Banco Central (BCRA) cerró la semana con una señal cambiaria más ordenada, pero con un resultado débil para el programa de acumulación de reservas. En este sentido, la autoridad monetaria compró apenas u$s5 millones este viernes 11 de septiembre, en una rueda con fuerte volumen de operaciones, y acumuló u$s42 millones en la semana, el registro más bajo desde el comienzo del esquema de compras.

Con ese resultado, el saldo positivo de septiembre llegó a u$s169 millones, mientras que las compras acumuladas en 2026 alcanzaron los u$s14.218 millones. Sin embargo, el dato semanal volvió a marcar una desaceleración relevante, porque el promedio diario del mes cayó a u$s14 millones, muy por debajo de los u$s38 millones de agosto y todavía más lejos de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo.

En paralelo, las reservas internacionales brutas bajaron u$s37 millones y cerraron en u$s50.469 millones, por lo que volvieron a retroceder pese a que el dólar mayorista también cayó durante la rueda. Aun así, el stock logró sostenerse por encima de los u$s50.000 millones, una zona que sigue funcionando como referencia para la estrategia oficial.

La baja respondió, en parte, a factores de valuación que jugaron en contra. En este sentido, el oro cayó 0,40% y habría restado cerca de u$s50 millones al valor contable de las tenencias del Central, mientras que el dólar global subió 0,05%, el euro bajó 0,12% y el yuan se depreció 0,03%. En sentido contrario, la libra avanzó 0,10% y el yen se apreció 0,45%, aunque esos movimientos no alcanzaron para compensar el impacto negativo sobre el stock bruto.

El mayorista cayó por el ingreso de oferta

En el mercado cambiario, el dólar mayorista cortó la presión de las ruedas previas y cerró a $1.508,50 para la venta, $4,50 por debajo del final anterior. La baja se dio en una jornada con importante volumen de negocios y con una oferta de divisas que terminó superando con claridad a la demanda por cobertura.

Durante la rueda, los máximos se anotaron a media mañana en $1.513,50, apenas por encima del cierre previo. Sin embargo, a medida que avanzó la sesión, los ingresos desde el exterior se intensificaron y abastecieron con mayor fluidez los pedidos de compra. En consecuencia, los precios evolucionaron de mayor a menor y llegaron a tocar mínimos de $1.507,50 en el último tramo, antes de una leve recuperación sobre el cierre.

En la semana, el mayorista acumuló una suba de apenas cincuenta centavos, una variación acotada frente a la caída de $4 registrada en la semana anterior. De esta forma, la oferta genuina permitió descomprimir la rueda, aunque no alcanzó para que el BCRA acelerara las compras.

Entre los dólares alternativos, el MEP subió 0,12% hasta $1.538,16, mientras que el contado con liquidación avanzó 0,40% hasta $1.604,35. A su vez, el dólar blue cerró estable en $1.545. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en 2,42%, mientras que el canje subió a 4,30%.

Futuros en baja y tasas más flojas

La estrategia oficial también volvió a pasar por los mercados de cobertura. En futuros se negociaron u$s1.202 millones, un volumen elevado, mientras el BCRA mantuvo la intervención como herramienta para ordenar expectativas sin trasladar toda la demanda al mercado de contado.

En ese contexto, la curva de futuros cerró con bajas generalizadas y una caída promedio de 0,23%. Así, septiembre retrocedió 0,29%, octubre bajó 0,28%, diciembre cayó 0,24% y los contratos de 2027 también terminaron mayormente en terreno negativo. Con estos movimientos, la tasa implícita de septiembre quedó en 1,59% mensual, equivalente a 19,10% anualizado, mientras que octubre se ubicó en 1,65%, o 19,75% anualizado.

En el mercado de dinero, las tasas volvieron a ceder. La TAMAR bajó de 24% a 23,81%, mientras que la BADLAR retrocedió de 22,75% a 22,31%. Ese movimiento acompañó la menor presión del mayorista, aunque también mantuvo abierto el equilibrio delicado entre aliviar el costo del dinero y sostener el atractivo de las posiciones en pesos.

Así, la semana cerró con una señal ambivalente para la política cambiaria. El dólar mayorista terminó casi en el mismo nivel del viernes anterior y los futuros bajaron, pero el BCRA registró la peor semana de compras del programa y las reservas volvieron a caer. En consecuencia, el desafío oficial sigue siendo convertir la oferta genuina en acumulación efectiva, sin depender solo de intervenciones financieras para contener las expectativas.

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