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12 de septiembre 2026 - 00:00

El nuevo lugar de Devoto para comer sándwiches artesanales con inspiración francesa

Umbral abrió en la zona de las seis esquinas, cerca de Plaza Arenales, con una carta que reivindica al sándwich como comida protagonista y suma ensaladas, café, bebidas y opciones dulces.

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Umbral abrió en la zona de las seis esquinas, cerca de Plaza Arenales.

Hay lugares que rápidamente pasan a formar parte de la rutina de un barrio. Es el caso de Umbral, el nuevo espacio gastronómico que abrió a fines de julio en la zona de las seis esquinas de Devoto, a pocas cuadras de Plaza Arenales. Detrás del proyecto están Verónica Camejo y su pareja, vecinos de la zona que decidieron apostar por un local propio y construir una propuesta pensada para acompañar diferentes momentos del día. El resultado es una sandwicherie de espíritu barrial, con una carta de inspiración francesa que pone el foco en la elaboración artesanal y en la elección de los ingredientes.

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La primera impresión de Umbral está en la calle: un frente bordó, mesas de metal y un jazmín que ya empieza a funcionar como una pequeña postal del lugar. Adentro, los tonos pistacho y borravino, la madera y una barra empotrada construyen un ambiente cálido, donde las fotografías de Devoto conviven con referencias a la cultura parisina y gastronómica, como los quesos y baguettes. El toque especial se lo da la música francesa que suena de fondo durante toda la jornada e invita a vivir un momento de distensión apenas se ingresa al local.

Y si hay algo que queda claro al mirar la carta es que acá el sándwich no es un recurso para resolver una comida rápida: es el plato principal. El chef ejecutivo Juan Manuel Mastriota toma el universo de las sandwicheries francesas y lo lleva a una propuesta artesanal, con baguettes y panes de molde, buenos fiambres, quesos, vegetales y mostazas. Están los clásicos que permiten entrar de lleno en ese mundo, como el Brie-Jambon Moutarde, con brie, jamón cocido y Dijon; el Chèvre-Miel, donde el queso de cabra se encuentra con miel, nueces y rúcula; y el Croque-Monsieur, con jamón, bechamel y gruyere. Pero también aparecen combinaciones más contundentes, como el Roast Beef-Roquette, con roast beef, champiñones, gruyere y mostaza a la antigua, o el Ratatouille-Chèvre, que lleva vegetales asados y queso de cabra. El Saumon Fumé, con salmón ahumado, queso crema, eneldo, rúcula y limón, completa el recorrido por el lado más fresco. Además, todos los sándwiches pueden pedirse sin TACC.

La carta de Umbral reivindica al sándwich como comida protagonista y suma ensaladas, café, bebidas y opciones dulces.

La carta no se queda únicamente con el pan. Hay ensaladas que retoman algunos de los sabores de los sándwiches y funcionan como una alternativa más liviana: la Poulet Gruyere, con pollo grillado y gruyere; la Roast Beef, con roast beef y mostaza antigua; la Nicoise, con atún, huevo, tomate y aceitunas; y otras versiones con vegetales asados, queso de cabra, nueces, miel o salmón ahumado. Para acompañar, los chips de papa y batata mantienen la lógica simple y efectiva de la propuesta.

Otro punto a favor es que Umbral no obliga a elegir un horario para visitarlo. La mañana tiene medialunas, budín de limón, tostadas con queso crema y mermelada y un sándwich prensado de jamón y gruyere; la tarde invita a quedarse con un café —desde doppio y americano hasta latte, flat white o cappuccino— y algo dulce. Entre los postres aparecen cheesecakes de maracuyá, frutos rojos y dulce de leche, además de dos opciones que siguen jugando con la idea central de la casa: Pan au Chocolat, con chocolate semiamargo, y Nutella-Banane aux Noix, con banana, queso crema y nueces. También hay limonada con menta y jengibre y jugo de naranja y cúrcuma, junto con vermut La Fuerza y cerveza Stella Artois para quienes prefieren extender la salida.

En definitiva, el atractivo de Umbral está en tomar algo tan cotidiano como un sándwich y darle una identidad propia, sin convertirlo en una propuesta pretenciosa. La inspiración francesa aparece en las recetas y en el ambiente, pero la lógica es esencialmente barrial: un lugar donde los vecinos de Villa Devotos y curiosos de otras zonas puedan ir por un almuerzo, un café, una merienda o simplemente pasar a buscar algo para llevar. En esa combinación de producto, cercanía y una carta que funciona durante todo el día está la clave de su propuesta.

Dirección: Vallejos 4312, Devoto.

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