A un par de horas de la Ciudad de Buenos Aires existe un destino distinto para hacer una escapada, donde el tiempo parece avanzar con otra lógica. Acá no hay grandes multitudes ni calles saturadas, sino caminos tranquilos y un entorno lleno de paz y paisajes imponentes.
El pequeño pueblo de Buenos Aires que parece salido de una película por su arquitectura única
A pocos kilómetros de la Capital, un rincón con paisajes serranos y obras impactantes te invita a cortar la rutina.
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Este pueblo, a unas 7 horas de la ciudad de Buenos Aires, parece sacado de una película.
Ese lugar se llama Saldungaray, una localidad llena de naturaleza y construcciones llamativas que parecen de una película de Disney. Su identidad tan particular sorprende a todos aquellos que visitan este pueblo por primera vez.
Dónde se ubica Saldungaray
Saldungaray forma parte del partido de Tornquist, en el sector sudoeste de la provincia. Se encuentra a unos 500 kilómetros de la capital del país y muy cerca del sistema serrano de Sierra de la Ventana, uno de los paisajes más conocidos de la región.
Con una población muy reducida, este destino tiene un perfil rural. Su cercanía con las sierras le da un fondo natural que contrasta con las construcciones urbanas. Uno de los rasgos más llamativos del lugar es el conjunto de obras diseñadas por Francisco Salamone durante la década de 1930. Sus edificios, de gran escala y líneas geométricas, rompen con la imagen clásica de los pueblos bonaerenses, generando una postal poco habitual.
Entre los lugares más reconocidos aparece el portal del cementerio, una estructura de hormigón con una forma circular imponente. También se destaca la delegación municipal, con su torre y reloj visible desde varios puntos del pueblo.
Qué se puede hacer en Saldungaray
Saldungaray cuenta con un ritmo que te invita a recorrerlo a pie para llegar a los puntos principales. Uno de los planes más elegidos es seguir el circuito de obras de Francisco Salamone. A lo largo del recorrido está el antiguo matadero, el mercado y distintos detalles urbanos.
La plaza central es el punto de encuentro del pueblo, ya que ahí se puede descansar, observar el paisaje y seguir caminando hacia otros espacios cercanos. En el antiguo mercado, que fue renovado, se ofrecen productos regionales elaborados por familias de la zona, como panificados, conservas y dulces.
Otra alternativa es recorrer el pueblo en bicicleta. Muchos lo recomiendan porque así se llega a la estación de tren, donde todavía se conservan elementos históricos vinculados al paso del ferrocarril. También hay talleres de artesanos que muestran su trabajo y ofrecen piezas únicas para que lleves a casa.
Para quienes aman la gastronomía, la visita a Bodega Saldungaray es la mejor opción, ya que ahí es donde se producen los vinos. A pocos kilómetros, la quesería de campo es otra parada gastronómica fundamental con productos típicos de la región.
El río Sauce Grande es uno de los puntos más elegidos para relajarse en medio de la naturaleza. Sus orillas ofrecen sombra, espacios verdes y un ambiente ideal para pasar el día en paz.
Cómo ir hasta Saldungaray
Llegar a Saldungaray desde la Ciudad de Buenos Aires requiere un viaje de siete horas en auto, según el tránsito y las condiciones del camino. El recorrido más directo atraviesa el interior bonaerense y la mejor opción es hacerlo en auto para una mayor flexibilidad a la hora de recorrer la zona y visitar puntos cercanos, como Sierra de la Ventana.
También existen servicios de micros que llegan hasta localidades próximas, desde donde se puede completar el viaje por medios de transporte locales. De todas formas, el auto sigue siendo la alternativa más práctica para aprovechar al máximo la experiencia.
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