Este lugar tiene una historia para contar, además de tener un imponente entorno natural.
Ministerio de Turismo de Río Negro
La Patagonia argentina siempre guarda rincones que parecen detenidos en el tiempo, lejos de los circuitos tradicionales que suelen atraer a gran parte delturismo nacional e internacional. En medio de la inmensidad del suelo rionegrino, emerge un destino que combina leyendas antiguas con un paisaje irrepetible en su territorio.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta región, marcada por el silencio y un clima extremo, invita a los viajeros a descubrir un territorio que se mantiene casi intacto como lo era en el pasado. Quienes se animan a explorar estos caminos se encuentran con horizontes infinitos y una historia que se traslada hacia miles de años atrás.
Meseta de Somuncurá Ministerio de Turismo de Río Negro
Este rincón del sur argentino parece que lleva años detenido en el tiempo.
Ministerio de Turismo de Río Negro
Dónde se ubica La Meseta de Somuncurá
La Meseta de Somuncurá es una formación inmensa que se encuentra en el centro-sur de la provincia de Río Negro. Su superficie es tan grande que ocupa unos 25.000 kilómetros cuadrados, repartidos principalmente entre los departamentos de 9 de Julio y Valcheta, aunque sus límites llegan hasta el norte de Chubut.
Desde el año 1986, este territorio funciona como una Reserva Natural Protegida que abarca más de un millón y medio de hectáreas. El paisaje se distingue por sus mesetas que suben como escalones gigantes hasta llegar a los 1.900 metros de altura en el cerro Corona, el punto más alto de toda la zona.
Qué se puede hacer en La Meseta de Somuncurá
Este destino permite caminar por un suelo que hace millones de años fue el fondo del océano. El gran atractivo para quienes lo visitan es encontrarse con caracoles y restos de vida marina petrificados sobre las rocas oscuras, que son en realidad la lava congelada de volcanes que se apagaron. Ver restos del mar en medio de un campo seco y elevado es una de las experiencias que mejor explican la historia de la región y lo que la hace tan especial.
Además de los secretos de la tierra, el lugar conserva las marcas de las personas que vivieron allí hace miles de años. Se pueden visitar cuevas y refugios naturales donde se mantienen intactos los grabados en las piedras que muestran cómo era la vida de las antiguas comunidades.
Estas elevaciones también sirvieron como una defensa natural donde los pueblos originarios se refugiaron para resistir durante los conflictos militares del siglo XIX, por lo que cada sendero permite conocer cómo se protegían y sobrevivían en este entorno.
La naturaleza del lugar es otro punto fuerte, con animales que no se ven en ningún otro rincón del planeta. El silencio absoluto del paisaje sólo se interrumpe por el vuelo de los cóndores o el movimiento de los guanacos que andan sueltos por el territorio, ofreciendo una paz que no se encuentra en otros rincones de la provincia.
Para los que buscan conocer la vida real de la zona, el paraje Chipauquil tiene estancias que reciben a los viajeros. Allí se comparte el día a día con la gente que vive en este clima difícil y se pueden hacer cabalgatas hacia los miradores más altos. Cuando llega la noche, al no haber luces de pueblos cerca, el cielo se llena de estrellas con una claridad que asombra al turismo.
Embed - MESETA DE SOMUNCURA - ARGENTINA
Cómo ir hasta La Meseta de Somuncurá
Para llegar hay que tomar la Ruta Nacional 23 hasta la localidad de Valcheta. Desde el centro de este pueblo, se debe tomar el camino de ripio que sale hacia el sur en dirección al paraje Chipauquil. Son 65 kilómetros por un camino de tierray piedra que demanda aproximadamente dos horas de manejo debido a las condiciones del terreno y el ascenso constante.
Este camino es el único acceso directo que conecta el asfalto con la base de esta zona elevada. Una vez en Chipauquil, el recorrido continúa por senderos que se internan en la montaña, por lo que el tiempo total de viaje desde la ruta nacional puede variar según el punto exacto al que se quiera acceder.
Dejá tu comentario