Los pelos de las mascotas se dispersan por todas partes. Estos filamentos no solo se acumulan en el suelo, sino que también se adhieren a muebles como el sillón y a la ropa, e incluso pueden causar daños en el lavarropas. Sin embargo, hay un truco sencillo que puede prevenir estos inconvenientes.
El truco infalible para que los pelos de tu mascota no arruinen el lavarropas
En muchos hogares el pelaje de los animales puede ser un problema, más si se queda pegado en las prendas.
-
Qué sienten los gatos cuando traemos una nueva mascota a la casa, según los expertos
-
El paraíso escondido de Jujuy donde solo encontrarás paz, tranquilidad y paisajes impactantes
Las mascotas sueltan pelos que se quedan en nuestras prendas y van al lavarropas, algo que puede dañarlo.
La solución no implica una técnica complicada, sino que es tan simple como colocar una esponja dentro del tambor del lavarropas junto con la ropa. Este método casero ha demostrado ser muy efectivo, razón por la cual varios creadores de contenido lo comparten en redes sociales. Un ejemplo es la cuenta Organiza de Diez, que cuenta con casi 300 mil seguidores en TikTok y respalda la eficacia de esta estrategia.
Por qué no se debe poner ropa con pelos de mascotas en el lavarropas
Introducir prendas llenas de pelos en el lavarropas presenta dos inconvenientes principales. En primer lugar, el electrodoméstico puede no lograr una limpieza completa, dejando la ropa con pelusas incluso después del lavado.
El segundo problema es que los pelos pueden acumularse en las gomas, tuberías y desagües del lavarropas. Con el tiempo, esta acumulación puede causar fallos en el equipo.
Además, las pequeñas obstrucciones hacen que la bomba de desagüe trabaje más, lo que resulta en un mayor consumo de electricidad y una reducción de la vida útil del lavarropas. En otras palabras, esto se traduce en una pérdida económica.
Qué hacer para evitar que se te arruine el lavarropas
En el video de la cuenta Organiza de Diez, se demuestra cómo una esponja de baño queda llena de pelos al finalizar el ciclo del lavarropas. La razón es sencilla: la superficie porosa de la esponja atrapa los pelos y pelusas que, de otro modo, podrían llegar al filtro de la bomba.
Para prendas delicadas, como las de lana o seda, se sugiere utilizar una esponja suave de celulosa. En cambio, para ropa de algodón, toallas y ropa de cama, se pueden emplear esponjas de cocina sin inconvenientes.
Además, es recomendable enjuagar la esponja después de cada lavado. También es importante reemplazarla tras varios ciclos para evitar la acumulación de bacterias.
Con este sencillo truco, las prendas quedarán libres de pelos de mascota y se evitarán daños en el lavarropas, lo que implica un ahorro en posibles reparaciones o reemplazos del equipo.
- Temas
- mascotas





Dejá tu comentario