5 de febrero 2022 - 00:00

El tour de las tentaciones marplatenses

Te presentamos un top five que incluye churros, medialunas, cannoli, buñuelos y sfogliatellas. Claro, además de los legendarios alfajores.

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Para quienes no están haciendo dieta o se permiten un paréntesis en las vacaciones, compartimos un circuito de imperdibles dulces en la playa de los lobos marinos. Podríamos decir que Mar del Plata es la capital bonaerense del alfajor y en este rubro lleva la delantera con una oferta variadísima de sabores y precios. Pero además, hay un colorido abanico gastronómico de opciones para desayunar, merendar, comer de postre o degustar mientras paseamos.

  • Buñuelo en el stand de la Falla Valenciana

Hace casi 70 años existe en Plaza Colón un stand de la Unión Regional Valenciana que tiene como objetivo promocionar su cultura y, más que nada, vender comida típica para solventar los gastos de la organización de la Semana Fallera Valenciana, evento típico de la ciudad en el mes de marzo.

Sus buñuelos son legendarios, hay que hacer la experiencia de comprar al menos uno (son grandes y llenan mucho) y disfrutarlo mientras vas caminando por la Rambla o también vale sentarte en un banco de la misma plaza.

Dirección: Arenales y Bolívar

  • Medialuna en La Primera

Hay un ingrediente (quizá no tan secreto) que hace que las medialunas de Mar del Plata gocen de la fama que tienen y se hagan rankings o listados sobre cuáles son las mejores. Ya se trate de comprarla en el puesto de Chajamar en el Mercado ($40 cada una) o en un bar con vista al mar ($80 en la Fonte D´Oro) todas tienen un “nosequé” que las vuelve diferentes de las que comemos en otras localidades. Sin embargo, a la hora de elegir una por sobre otras, 8 de 12 personas consultadas nombraron las de La Primera. Incluso, una de ellas reveló que lugares muy de moda esta temporada (que figuran en el top five de medialunas de varios rankings) las compran acá.

Dirección: Paso 3303

  • Sfogliatella en La Fonte D´Oro

Llegué al lugar buscando la medialuna pero, por lejos, el producto estrella del lugar es la sfogliatella. Se trata de una masa tradicional de la cocina italiana, la sfoglia (similar a nuestro hojaldre), rellena con distintas pastas, puede ser ricota, mermelada o alguna crema, y a la que se le pueden sumar ingredientes para darles un toque especial. En este caso, el interior es de crema pastelera con unas notas muy sutiles de kinotos. Se sirve tibia.

Dirección: Colón y Buenos Aires (también hay otras sucursales)

  • Churro en Manolo

Imperdible en cada viaje, al menos un churro hay que comer en Manolo. En cualquiera de las tres sucursales, solo o relleno (las opciones son dulce de leche, crema pastelera o chocolate), acompañado de un licuado, un café, una gaseosa o un chocolate.

Si bien hoy Manolo ofrece opciones para almorzar o cenar, con una variada carta, la elección sigue siendo la de desayunar o merendar. No con facturas, que también ofrece. Con un churro, siempre.

Dirección: Boulevard Marítimo y Castelli (también hay otras sucursales)

  • Cannoli en Heladería Italia

El famoso postre siciliano que tiene siglos de vida fue reconvertido en la tradicional Heladería Italia. El tubo (cannolo) de masa rellena es uno de los helados más buscados de La Feliz. Tan destacado como el sambayón, otra de las especialidades del negocio artesanal que existe desde 1972, los cannoli. Hay muchas opciones, una para recomendar es el cannoli bianco con nueces relleno de chocolate semiamargo y dulce de leche repostero. Claro, si no estás mirando la balanza después.

Dirección: Güemes y Falucho (también hay otras sucursales)

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