Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de octubre 2026 - 16:30

¿Qué sembrar en octubre? Las 3 verduras de rápido crecimiento para cosechar en primavera y verano

La fecha de siembra puede variar según la región, la temperatura, el suelo y las condiciones de cada espacio, informó el INTA.

ver más

El INTA incluye estas tres especies entre las mejores opciones de primavera-verano. 

Ámbito Financiero

Empieza octubre y la huerta entra de lleno en la temporada de primavera-verano, con varias especies que pueden sembrarse directamente en el suelo o en macetas. Entre ellas, algunas se destacan por tener ciclos relativamente cortos y permitir cosechas dentro de la misma temporada.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

La fecha exacta de cosecha no está establecida solamente por el calendario. La variedad, las temperaturas de la zona, la disponibilidad de agua, las características del suelo y el manejo que reciba cada planta pueden modificar el desarrollo.

Rabanito, zapallito y pepino: qué plantar en octubre

El calendario del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) contempla el rabanito, zapallito y pepino dentro de las alternativas para esta época del año. Los tiempos no son idénticos: mientras el rabanito puede estar listo en menos de un mes, el zapallito y el pepino necesitan algunas semanas más.

El rabanito es el que tiene el ciclo más corto de los tres. Además de su rapidez, tiene otra ventaja para una huerta doméstica: no es necesario esperar varios meses para comprobar los resultados. Si hacemos la siembra durante octubre y las condiciones acompañan, las primeras raíces pueden estar listas para la primavera.

El zapallito necesita un período mayor. El pepino también forma parte de las alternativas de primavera-verano. El manual del INTA contempla la especie con un período aproximado de dos meses a cosecha.

Tiempos de cosecha según el INTA: cuánto tarda cada cultivo

Los períodos permiten calcular, aproximadamente, cuándo podrían aparecer las primeras cosechas después de una siembra realizada durante octubre. El rabanito parte con una ventaja clara por su ciclo corto: 25 a 30 días.

Para el zapallito, el manual del INTA establece 70 a 80 días a cosecha y una ventana de siembra directa que se extiende desde octubre hasta enero. Esto lo convierte en una opción que requiere más espera que el rabanito, pero que todavía permite obtener producción dentro de la temporada cálida.

En el caso del pepino, el mismo material técnico establece 50 a 70 días a cosecha. Es decir, una siembra que se hizo durante octubre puede tener sus primeros resultados entre diciembre y enero, siempre dependiendo de la evolución de la planta. El clima, el suelo, el agua disponible y el manejo pueden acelerar o retrasar el desarrollo.

Claves para la siembra de primavera: luz, suelo y cuidados esenciales

La luz solar es uno de los factores centrales durante la primavera y el verano. El INTA señala que esta época resulta favorable para la huerta por la disponibilidad de luz y las temperaturas cálidas, aunque también advierte que el exceso de calor puede generar estrés en las plantas.

En el caso del pepino, es necesario prever espacio suficiente para que los tallos puedan desarrollarse. Pueden extenderse sobre el suelo o guiarse mediante una estructura, una alternativa útil cuando la huerta tiene poco espacio horizontal.

El zapallito se adapta a la siembra directa durante los meses cálidos. Para el rabanito, en cambio, uno de los puntos importantes es mantener una humedad pareja durante su ciclo corto. Un riego irregular puede afectar el desarrollo de la raíz, mientras que el exceso de agua tampoco es conviene.

El suelo también requiere atención antes de colocar las semillas. Además de contar con un lugar bien iluminado, conviene evitar que la tierra permanezca desnuda durante los períodos de mayor temperatura. El INTA recomienda cubrir el suelo o las macetas con hojas o pasto para reducir el calentamiento, conservar la humedad y aportar materia orgánica.

El riego hay que ajustarlo a las condiciones de cada jornada y al estado de las plantas. El pepino y el zapallito necesitan una provisión regular de agua, especialmente cuando florecen y empiezan a formar frutos. La tierra debe conservar humedad sin llegar al encharcamiento. En días de mucho calor, la frecuencia puede aumentar.

También es importante controlar la aparición de plagas y enfermedades. El INTA recomienda observar los cultivos y diseñar la huerta para favorecer la presencia de insectos benéficos y polinizadores. La cobertura del suelo y la incorporación de ciertas plantas pueden contribuir a mantener mejores condiciones para el desarrollo de las hortalizas.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias