A un año de la tragedia de Spanair, pericias indican que fallaron los alerones

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Video elpais.com. Un informe provisorio de la comisión investigadora de la aviación civil española confirmó que los alerones no funcionaron en el avión Spanair que se estrelló el 20 de agosto de 2008, causando 154 muertos en Madrid, cuando se cumple un año de la tragedia.

El informe, hecho público por el ministerio de Fomento español y que apunta a una combinación de fallos técnicos y humanos, afirma que los alerones del aparato no se desplegaron en el despegue del aparato y que tampoco se activó el sistema de alarma de ese fallo en la cabina del piloto.

Además, antes de despegar "se omitió el punto de verificación de flaps/slats (alerones traseros/delanteros) porque el comandante indicó en ese momento al copiloto que pidiera permiso" para rodar hacia la pista de despegue, afirma el informe sobre la tragedia.

El 20 de agosto de 2008, un McDonnell Douglas-82 de la compañía española Spanair con destino a Las Palmas, en las islas Canarias, se estrelló al despegar en el aeropuerto de Madrid-Barajas, causando 154 muertos y 18 heridos, en la peor catástrofe aérea en España en los últimos 25 años.

Este informe, continuación del publicado en octubre del pasado año, asegura que "la maniobra de despegue se realizó con los slats y flaps replegados, lo que constituiría una configuración inapropiada" para esa fase del vuelo.

"Lo más probable es que los flaps y los slats no fueran extendidos por la tripulación para el despegue", según el informe, que añade que los datos "indican también que el sistema encargado de advertir a la tripulación de la configuración inadecuada para el despegue no funcionó", ya que la caja negra no registró el pitido característico de esa alarma.

La Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, autora del informe, considera que "se rebasaron tres barreras de seguridad (...): las listas de comprobación para configurar el avión, las listas de comprobación para verificar la configuración que tenía el avión y el TOWS (alarma), que no advirtió de la configuración errónea del despegue".

El informe, que aún es preliminar, propone siete recomendaciones de seguridad a las autoridades aéreas europeas, estadounidenses e internacionales para reforzar el funcionamiento de los sistemas de alarma en casa de una configuración errónea del aparato al despegar.

El ministro de Fomento español, José Blanco, confió este lunes en que estas recomendaciones ayuden "a garantizar más espacios de prevención y de seguridad" y consideró que "la presidencia de España (de la Unión Europea en el primer semestre de 2010) será un buen momento para poner en marcha estas recomendaciones".

Desde el principio, la prensa había hablado de un problema en los alerones, combinado con un fallo del sistema de alerta a la tripulación, al tiempo que también se especuló con si la intervención de dos técnicos antes del despegue hubiera podido tener algo que ver con el comportamiento defectuoso del aparato.

El día de la catástrofe, el comandante había abortado un primer despegue tras haber detectado un calentamiento en las tomas de aire del avión, en las que intervinieron los dos técnicos.

"Los aspectos de factores humanos en las operaciones y el mantenimiento del operador se investigarán y a analizarán en profundidad", aseguró el informe, que añade que la investigación continúa y que se emitirá un informe final posterior.

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