El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En un acto oficial que contó con la presencia de siete ministros, el gobierno y líderes sindicales instalaron la «mesa nacional de diálogo permanente con los empleados públicos», con la que los asesores de Lula pretenden reducir la resistencia de los empleados del Estado a las reformas defendidas por el mandatario en el sistema previsional.
La mesa de negociación fue instalada apenas cinco días después de que cerca de 20.000 funcionarios públicos protagonizaran en Brasilia la primera manifestación de protesta contra Lula, el ex líder sindical que asumió la presidencia el 1 de enero pasado. Los empleados estatales amenazan con paralizar sus actividades por tiempo indefinido a partir del 8 de julio en caso de que el gobierno no retire la reforma al sistema de seguridad social que presentó a consideración del Congreso el mes pasado.
La propuesta, dirigida a sanear las finanzas públicas y a reducir el déficit del sistema de pensiones, de cerca de 8.500 millones de dólares anuales, recorta una serie de privilegios de los empleados públicos. Propuestas similares fracasaron por falta de apoyo en el Congreso durante el gobierno de
La reforma aumenta el tiempo de aportes que necesitan los empleados públicos para jubilarse, además de reducir el valor de sus pensiones y acabar con variosde sus privilegios. El proyecto convirtió a los funcionarios públicos, tradicionales aliados del Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, en un importante foco de oposición al gobierno. Pese a que la mesa instalada ayer pretende reducir la resistencia de los empleados públicos al gobierno de Lula, el ministro jefe de Casa Civil (jefe de gabinete),
Dejá tu comentario