Insistió en que, «no es para reírse. Se cortó en la frente, tiene un golpe en la mejilla y este presidente ni siquiera está casado con Hillary», en una evidente mención al carácter de la esposa de Por su parte,
También recordó que Bush estaba preocupado por
Otros fueron más corrosivos, como un caricaturista de «The Washington Post» que mostró al cliente de un bar caído en el suelo del establecimiento debido a los efectos del mucho alcohol que ha consumido. Un amigo le dice: «Ed, se acabó el tomar pretzels», en referencia a las galletas que se pican en la barra del bar, pero que no dejó de evocar el antiguo alcoholismo del presidente.
Esta es la primera vez desde el 11 de setiembre en que los norteamericanos se permiten reír de su «comandante en jefe», pero fue Bush en persona quien abrió el camino a las bromas cuando ayer, en su gira por el Medio Oeste del país, repitió hasta el cansancio la enseñanza de su madre de «masticar bien los pretzels antes de tragarlos».
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