24 de junio 2008 - 00:00

Admitió la crisis Zapatero y ajusta fuerte el Estado

José Luis Rodríguez Zapatero logró su reelección en laselecciones de marzo, cuando los españoles no sentían aúnde lleno el freno de la economía. Reinstalado en el poder,ve obligado a tomar impopulares medidas de ajuste.
José Luis Rodríguez Zapatero logró su reelección en las elecciones de marzo, cuando los españoles no sentían aún de lleno el freno de la economía. Reinstalado en el poder, ve obligado a tomar impopulares medidas de ajuste.
Madrid (Reuters, EFE, ANSA, AFP) - El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció ayer un severo plan de austeridad para hacer frente al deterioro de la situación económica. Las medidas, consideradas tardías e insuficientes por la oposición, incluyen un fuerte recorte de la oferta de trabajo en el sector público, el congelamiento de los sueldos de los empleados jerárquicos del Estado, un incremento de sólo 2% de los gastos corrientes de la Administración en 2009 y un proyecto de ley de eficiencia energética.

«Reduciremos 30% al menos la oferta pública de empleo para 2009, en la que atenderemos fundamentalmente la dotación para los entes públicos esenciales como Seguridad, Justicia e Inspección de Trabajo», dijo el socialista Rodríguez Zapatero en un discurso sobre el balance económico anual pronunciado en la sede del Consejo Económico y Social (CES).

El jefe del gobierno, que calificó la desaceleración económica del país de «fuerte ralentización», admitió que el crecimiento de este año podría ser inferior a 2%, contra un promedio superior a 4% durante muchos años que hizo de España la envidia de la Unión Europea.

En cuanto al recorte de los gastos corrientes, Zapatero dijo que se abordará en el próximo consejo de ministros. Además, el responsable del Ejecutivo anticipó que los sueldos de los altos funcionarios públicos quedarán congelados.

Como compensación al ajuste anunció que se destinarán 35.000 millones de euros en 2009 y 2010 a líneas de crédito para pymes. Y para auxiliar al sector de la construcción -clave en el auge económico que acaba de terminar-, impulsará un Plan Renove para rehabilitación de viviendas e infraestructuras hoteleras por valor de 2.500 millones de euros anuales. También adelantó que se destinarán 1.500 millones de euros en créditos blandos para quienes cambien un auto de más de 15 años por un vehículo nuevo con bajas emisiones contaminantes. 

El paquete de medidas incluye asimismo un aumento de la dotación presupuestaria para infraestructuras por encima del promedio del gasto público, y una reforma de la formación profesional.

  • Competencia

    Para fomentar la competencia en el sector servicios, que representa dos terceras partes del PBI en España, Zapatero anunció una serie de medidas, incluyendo una reducción de los aranceles de notarios y registradores en 20% en 2009 y una privatización parcial del gestor aeroportuario Aena además de duplicar la interconexión eléctrica con Francia.

    También en relación con el mercado energético, indicó que antes de fin de año se presentará un anteproyecto de ley de eficiencia energética y energías renovables. El jefe de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, pidió ayer al mandatario socialista «coger el toro por los cuernos» en vez de «mirar y no decir la verdad» sobre la actualidad económica. Para Rajoy, el problema de la «crisis económica» es «cuándo» se sale de ella y «con qué daños».

    Por su parte, el portavoz económico del Partido Popular de Rajoy en el Parlamento, Cristóbal Montoro, afirmó que el gobierno «está claramente desbordado» por la situación económica y por ello «Zapatero pronostica un menor crecimiento», cuando el ministro de Economía, Pedro Solbes, lo había situado en 2,3%.

    Montoro agregó que mientras Zapatero está reconociendo un «frenazo» en la economía española, «lo único cierto es que estamos al borde de la recesión».

    En tanto, el coordinador de Economía y Mundo del Trabajo de Izquierda Unida, Javier Alcázar, describió las medidas lanzadas por el presidente del gobierno como «nuevo acto de propaganda económica».

    Por su parte, economistas dijeron que el paquete de medidas es un reconocimiento de que la situación económica es complicada y que el sector público también deberá ajustarse.

    «Lo que el gobierno se propone con estas medidas es limitar el desequilibrio de las cuentas públicas en los próximos ejercicios», dijo Antonio Zamora, economista de Banco Urquijo. «Se trata de un reconocimiento de que la situación es difícil, con un mayor gasto público y menores ingresos y, por tanto, que el sector público también tiene que ajustarse el cinturón», añadió.
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