Afganistán: masiva fuga de una cárcel de Kandahar
-
En el mismo hotel donde intentaron atacar a Trump balearon a Reagan en 1981
-
Qué dice la carta que escribió Allen antes del ataque a tiros en Washington
Seis fugitivos ya habían sido capturados ayer.
El ataque de la cárcel de Sarposa, el viernes por la noche, seguido de la fuga de unos mil detenidos, ha sido uno de las más audaces y espectaculares acciones de las milicias fudamentalistas islámicas de los talibanes.
Al menos un kamikaze empotró un coche bomba contra la entrada del centro penitenciario, abriendo una gran brecha en el muro, según las autoridades.
Luego un comando tomó la prisión con armas ligeras y lanzacohetes.
Sólo 40 carceleros vigilaban el lugar, reconocieron las autoridades.
Más de 1.100 detenidos consiguieron fugarse, según el general Carlos Branco, portavoz de la ISAF, la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).
El viceministro afgano de Justicia, Mohammad Qasi, Hashimzai, dio un balance algo inferior: 886 prófugos, 380 de ellos talibanes.
El responsable de la administración penitenciaria, Amir Mohammad Jamshid, afirmó que entre las personas fugadas había "importantes responsables talibanes", sin dar nombres.
La provincia de Kandahar fue la cuna de los talibanes y sigue siendo uno de sus bastiones.
Desde que fueron expulsados del poder a finales de 2001 por una coalición internacional encabezada por Estados Unidos, los talibanes llevan a cabo una violenta insurrección que ha ganado intensidad en los últimos dos años, pese a la presencia de unos 70.000 soldados extranjeros.


Dejá tu comentario