El líder de Hamás, Khaled Meshal, junto al presidente egipcio Mohamed Morsi.
Los líderes de Al Fatah, Mahmud Abás, y de Hamas, Khaled Meshal, se reunieron en El Cairo, en su primer encuentro en once meses, para impulsar el acuerdo de reconciliación palestina, firmado en 2011 y en punto muerto hasta ahora.
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El encuentro de ambos dirigentes se centró en ajustar aspectos de un acuerdo de unidad palestina -como la formación de un nuevo gobierno de unidad nacional-, que ya vienen anunciando otros gestos políticos de ambas partes, como la celebración del aniversario de Al Fatah en Gaza, controlada por Hamás.
La reunión entre los dirigentes de Al Fatah y Hamás se celebró en la residencia cairota de Abás en la capital egipcia, reportó la agencia EFE.
El proceso de reconciliación recibió un fuerte impulso tras el final de la última operación israelí "Pilar defensivo" sobre Gaza.
La última vez que Abás y Meshal se entrevistaron fue en febrero de 2011, en un encuentro que tuvo lugar también en El Cairo y tras el que subrayaron su compromiso de aplicar el acuerdo de reconciliación palestino.
La reunión de los dos dirigentes se produjo después de que el presidente egipcio, Mohamed Mursi, se reuniera con cada uno de ellos por separado.
Desde que fuera elegido como presidente egipcio en las elecciones de junio de 2012, Mursi ha reiterado su compromiso de trabajar para poner fin a la división palestina.
Hamás y Al Fatah se acusan mutuamente por continuas detenciones de sus miembros en Cisjordania, bajo control de Al Fatah, y en Gaza, en manos de Hamás desde julio de 2007.
La agencia egipcia MENA, citada por EFE, difundió que en el encuentro con Abás, Mursi abordó las medidas de reconciliación que habrá que adoptar para que en una eventual negociación de paz con Israel haya una representación unificada del pueblo palestino.
En esa reunión estuvieron presentes, entre otros, el canciller egipcio, Mohamed Amr, y los palestinos Saeb Erekat y Azam al Ahmad, negociadores de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y de Al Fatah, respectivamente.
Otro asunto puesto en la mesa de conversaciones fue la crisis financiera que sufre el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina, presidido por Abás, que será abordada en mayor profundidad en una reunión ministerial de la Liga Árabe convocada para el próximo 13 de enero.
Los dos líderes rivales se acercaron después del asalto de Israel sobre Gaza de pasado noviembre, que terminó con un alto el fuego que Hamás considera una victoria, y de la votación en la Asamblea General de la ONU a finales de ese mes que dio a Palestina el estatus de Estado observador no miembro.
Partidarios de ambas facciones fueron autorizados a festejar la semana pasada actos de aniversario en Gaza y Cisjordania por primera vez desde su división, si bien estas celebraciones por ahora no permiten vislumbrar la reconciliación.
El acuerdo del año pasado, alcanzado con la mediación de Egipto, llamaba a ambas partes a formar un gobierno de unidad que supervisaría la celebración de elecciones y la reforma de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que encabeza Abbas, con el fin de incluir a Hamás y a la Jihad Islámica.
Abás denuncia que Hamás está obstruyendo la realización del censo electoral en Gaza, mientras que Meshal afirma que el pacto tiene que aplicarse en su conjunto, incluida la liberación de los prisioneros de Hamás en Cisjordania.
El pasado 4 de enero, Abás prometió en un mensaje transmitido vía telefónica a cientos de miles de palestinos congregados en Gaza que les verá "pronto", al tiempo que aseguró que no hay alternativa a la unidad y la reconciliación.
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