Al menos 65 personas murieron y cerca de 100 quedaron heridas hoy por la explosión coordinada de más de 18 bombas en una región del noreste de la India marcada por años de violencia separatista y tensiones étnicas, informó el gobierno local.
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Las explosiones se produjeron en distintos puntos de la región, cuatro de ellas en zonas comerciales de Guwahati, la capital del Estado, y otras en los distritos de Barpeta y Kokrajhar.
Si bien el último balance de las autoridades indica que los muertos son al menos 65, se teme que este número aumente considerablemente al producirse varias de estas explosiones en mercados muy concurridos.
La mayoría de las explosiones se registraron en mercados abarrotados de gente y muchas de las bombas estaban escondidas en motocicletas. Una de la explosiones afectó a una importante zona de seguridad de Guwahati, en la que se encuentran un tribunal y varias oficinas y viviendas de la Policía.
La detonación dejó cadáveres y autos y motos carbonizados en la vereda y la calle, informó la agencia de noticias Europa Press.
El primer ministro, Manmohan Singh, condenó duramente los ataques y dijo confiar en que "el pueblo de India se levantará unánimamente contra estos intentos de acabar con la paz y la armonía y de destruir nuestro orden social".
Por su parte, el Gobierno de Pakistán, país al que India acusó en el pasado de crear problemas en su territorio, también condenó los atentados y pidió la cooperación internacional para acabar con este tipo de incidentes.
Hasta el momento ningún grupo reivindicó los sangrientos ataques. El ULFA, milicia que lucha desde hace décadas por la independencia de este Estado de más de 26 millones de personas y al que las autoridades suelen acusar de la mayoría de los atentados, negó toda responsabilidad en estos hechos, informó la agencia de noticias Europa Press.
Sin embargo, expertos en seguridad y fuentes de la Inteligencia militar aclararon que estos atentados tienen todas las trazas de los realizados por las milicias islámicas en el pasado, sobre todo por la forma en que debieron estar coordinados sus autores.
En esta región del noreste de india, rodeada por China, Birmania, Bangladesh y Bhután, donde viven más de 200 tribus, se han registrado sublevaciones secesionistas desde que India obtuvo la independencia del Imperio británico en 1947.
El mes pasado, se produjeron enfrentamientos en Assam entre tribus indígenas y colonos musulmanes que causaron al menos 47 muertos.
Durante el mismo mes al menos dos personas murieron y cien resultaron heridas por la explosión de cuatro bombas que habían sido colocadas por las milicias musulmanas establecidas en el vecino Bangladesh, según la policía.
En los últimos meses han muerto más de 125 personas en atentados con bomba en diversos puntos de India.
La Policía ha atribuido la mayoría de estos ataques a los islamistas, aunque también sospecha de los milicianos hindúes como autores en algunos casos.
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