22 de marzo 2004 - 00:00

Al-Qaeda forzó a Pakistán a frenar ofensiva militar

Manifestantes protestan en Karachi por la ofensiva del ejército paquistaní contra milicianos de Al-Qaeda en la región de Waziristan.
Manifestantes protestan en Karachi por la ofensiva del ejército paquistaní contra milicianos de Al-Qaeda en la región de Waziristan.
Kabul e Islamabad (AFP, Reuters, DPA) - Pakistán ordenó un cese el fuego en la zona fronteriza con Afganistán a raíz de que supuestos milicianos de Al-Qaeda tomaron como rehenes a varios soldados y se reprodujeran manifestaciones contra la avanzada militar por parte de grupos paquistaníes. Al mismo tiempo unas cien personas murieron ayer en combates que estallaron en Herat (oeste de Afganistán) después del asesinato del ministro de Aviación afgano, Mirwais Sadiq, hijo del hombre fuerte de la región, Ismail Khan, indicó una fuente oficial.

El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, ordenó el cese del fuego para negociar la liberación de más de una docena de soldados tomados como rehenes. Musharraf se enfrenta además con la reacción de los pobladores de la zona, simpatizantes de las organizaciones fundamentalistas, quienes se movilizaron masivamente para pedir el fin de las operaciones militares.

Los violentos combates, iniciados el martes pasado, provocaron por lo menos 30 muertos entre las tropas paquistaníes que intentan doblegar la tenaz resistencia de los supuestos miembros de Al-Qaeda.
Musharraf ordenó el cese del fuego contra su voluntad, pero como único recurso posible para negociar la vida de los soldados que cayeron en manos de Al-Qaeda durante las violentos combates. Antes de que se acallaran los disparos, trece civiles murieron cuando un vehículo fue alcanzado por un misil lanzado desde un helicóptero, revelaron los funcionarios paquistaníes de la zona.

Las fuentes militares no confirmaron el número de muertos, pero precisaron que dos ciudadanos de origen checheno fueron abatidos por el ejército paquistaní en el episodio
. Los chechenos eran sobrevivientes de los «combatientes de la libertad» que, entrenados por Estados Unidos en Pakistán, combatieron contra el ejército soviético en Afganistán en la década del '80.

• Hipótesis

La muerte de los combatientes chechenos fortaleció la hipótesis de los servicios de inteligencia de Pakistán de que en la zona se encontraría Tahir Yudashev, líder del Movimiento Islámico de Uzbekistán, vinculado con la red de Osama bin Laden. Finalmente, la versión de que el médico egipcio Ayman al-Zawahiri, el segundo dirigente en importancia de Al-Qaeda, estaba próximo a ser detenido quedó desacreditada.

Pese a la superioridad numérica del ejército paquistaní, que ha destinado cinco mil soldados a la cacería, el gobierno debió reconocer que varios de sus soldados han caído en manos de los combatientes de Al-Qaeda.

La zona es habitada por tribunas musulmanes de la etnia Pashtu, donde nadie oculta sus simpatías por los militantes de la red terrorista Al-Qaeda y por los grupos paquistaníes fundamentalistas.

Alrededor de siete mil personas se concentraron en unas las humildes villas del lugar, para exigir el retiro de las tropas y protestar contra el presidente Musharraf.

La etnia Pashtu está dividida por la línea fronteriza trazada arbitrariamente entre Pakistán y Afganistán, habiéndose convertido en el santuario de los seguidoresde Osama bin Laden. En tanto, en otra región de Afganistán «hasta cien personas murieron sin duda en los combates, hay ambulancias por toda la ciudad, no tenemos el número exacto» de muertos, dijo un importante funcionario en Herat, que pidió el anonimato.

• Atentado

Los combates, entre fuerzas pro gubernamentales y simpatizantes del gobernador de la provincia de Herat, se produjeron justo después de un atentado en el que murió Mirwais Sadiq, ministro de Aviación del gobierno central afgano.

Según
Zahir Nayebzada, comandante militar de la región designado por el gobierno de Kabul, los violentos choques en Herat comenzaron tras la muerte de Sadiq. Un vocero del gobierno afgano explicó que Sadiq, hijo del «Señor de la Guerra» Ismail Khan, fue asesinado a bordo de su auto y aclaró que el gobernador Khan no escapó de otro atentado, como se había informado.

Herat es una de las zonas afganas que escapan al control del gobierno central de Karzai.

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