"Pensamos que la solución debe estar en conformidad con la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU", explicó el jefe de Estado de Angola.
Agregó que "cualquiera sea la solución, debe respetar los intereses del pueblo iraquí".
"Estamos a favor del diálogo. Admitimos el uso de la fuerza sólo en casos extremos", afirmó Dos Santos. Angola, así como otros miembros de turno del Consejo de Seguridad, han sido sometidos a una intensa presión de parte de Estados Unidos para que voten favorablemente el inicio del ataque si hasta el 17 de marzo Bagdad no se desarma completamente, según comentarios de prensa.
En los últimos días fuentes norteamericanas habían dado por descontado un apoyo de Luanda a una segunda resolución de la ONU -impulsada por Washington, Londres y Madrid-, mientras que Francia incluía a Angola en el grupo de gobiernos "indecisos".
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