Un juez del estado de Florida ordenó el viernes la desconexión de la máquina que mantiene con vida a Schiavo, quien en un plazo de pocos días a dos semanas puede morir si no es conectada de nuevo, según los expertos.
La ley permitiría a los padres de la mujer Schiavo apelar ante los tribunales federales el dictamen del juez estadual de retirar el tubo que la alimenta, lo que fue solicitado por su marido,