Un atentado suicida en el que murió el ministro somalí de Seguridad Interior, Omar Hashi Aden, en Beledweyne (norte de Mogadiscio), dejó al menos 20 muertos y 30 heridos, según el último balance anunciado por los jefes de esa ciudad.
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"El balance alcanzó los 20 muertos, en su mayoría miembros de las fuerzas de seguridad que custodiaban al ministro cuando se produjo el ataque", informó un jefe tradicional, Abdi Sheik Guled.
"Además de los 20 muertos hay 30 heridos, entre ellos civiles", precisó otro jefe, Abdulahi Rage.
El ataque, en el que también murió el ex embajador de Somalia en Etiopía, fue perpetrado por un atacante suicida que se hizo estallar con su vehículo dentro del hotel Medina en Beledweyne (a unos 300 km al norte de Mogadiscio).
Este atentado se produce al día siguiente de una jornada particularmente mortífera en donde 26 personas, entre ellos el comandante de policía de la región de Mogadiscio, murieron en nuevos enfrentamientos en la capital somalí.
El 7 de mayo los islamistas extremistas de Shehab y de la milicia Hezb Al-Islamiya, lanzaron una ofensiva sin precedentes en Mogadiscio lo que motivó una contraofensiva el 22 de mayo de parte de las fuerzas leales al presidente Sharif Sheik Ahmed.
Desde que comenzaron los combates a principios de mayo unas 300 personas murieron (civiles y combatientes).
Según la ONU más de 122.000 personas fueron desplazadas por esta última ola de violencias en un país sumido en una guerra civil desde 1991.