Mogadiscio (AFP) - Cinco atentados suicidas con coches bomba contra edificios públicos y de la ONU en Somalia dejaron ayer 19 muertos, más los cinco kamikazes, y se ahonda más el caos en este país del Cuerno de Africa, escenario de una creciente rebelión liderada por radicales islamistas. Según las autoridades, los ataques llevan «la marca de Al-Qaeda». El domingo, el gobierno somalí y la oposición islamista moderada firmaron un acuerdo auspiciado por la ONU, que prevé la aplicación de un alto el fuego y la retirada progresiva antes de comienzos de 2009 de las tropas etíopes, que apoyan al gobierno somalí en su lucha contra los islamistas. El acuerdo fue rechazado categóricamente por los combatientes islamistas radicales, que protagonizan la insurrección en Somalia.
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