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3 de abril 2026 - 21:02

Avanza la Misión Artemis II de la NASA y preparan el Plan de Objetivos Lunares

La tripulación ya dejó atrás la órbita terrestre y se encamina hacia uno de los momentos centrales del viaje: el sobrevuelo lunar previsto para el lunes.

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La nave Orión ya dejó la órbita terrestre y avanza hacia la Luna, mientras la NASA define los puntos que la tripulación deberá relevar durante el sobrevuelo previsto para el lunes.

La misión Artemis II de la NASA atraviesa una etapa clave de su recorrido, luego de que la nave Orión lograra abandonar la órbita terrestre y quedara definitivamente encaminada hacia la Luna. El paso fue posible gracias a la maniobra de inyección translunar (TLI), un encendido de motor que marcó el inicio del tramo más simbólico del viaje y que dejó a la tripulación en ruta hacia el satélite natural en el marco del primer vuelo tripulado del programa Artemis.

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A partir de ese avance, la agencia espacial estadounidense informó que su equipo científico comenzó a trabajar en el llamado Plan de Objetivos Lunares, una hoja de ruta que servirá para ordenar qué deberá observar la tripulación durante el sobrevuelo previsto para el lunes 6 de abril. La idea es aprovechar las aproximadamente seis horas de observación cercanas a la superficie para documentar accidentes geográficos y formaciones que puedan aportar datos sobre el origen de la Luna y sobre las primeras etapas del sistema solar.

Entre los elementos que la NASA pretende relevar aparecen cráteres, zonas con antiguos flujos de lava, además de grietas y crestas formadas por el desplazamiento paulatino de la corteza lunar a lo largo del tiempo. La observación directa de esas marcas permitirá complementar estudios previos y preparar mejor futuras misiones, en especial aquellas que ya tengan como objetivo descender nuevamente sobre la superficie lunar.

La maniobra central que empujó a Orión fuera de la órbita terrestre se completó con un encendido del motor principal de cinco minutos y 50 segundos. Según detalló la NASA, al momento de esa operación la nave tenía una masa de unas 58.000 libras y consumió alrededor de 1.000 libras de combustible para fijar su nueva trayectoria. El motor del módulo de servicio europeo entregó el impulso necesario para transformar una órbita altamente elíptica alrededor de la Tierra en una ruta de salida hacia la Luna.

Durante las horas previas, la tripulación había dedicado buena parte del trabajo a probar sistemas esenciales de la cápsula, desde cámaras hasta controles de vuelo y distintos componentes operativos. La NASA también informó que se resolvieron inconvenientes menores surgidos a bordo, entre ellos ajustes relacionados con el baño y con el sistema de correo electrónico, sin que eso alterara el cronograma general de la misión.

Qué observará la tripulación en su paso por la Luna

El nuevo plan que prepara la NASA busca ordenar científicamente la experiencia del sobrevuelo, de modo que los astronautas no solo contemplen la superficie lunar, sino que además registren zonas específicas de interés geológico. La observación estará orientada a identificar estructuras que ayuden a reconstruir cómo se modeló el satélite a lo largo de millones de años y qué pistas conserva sobre los procesos tempranos del sistema solar.

Ese trabajo no implica un alunizaje, pero sí constituye un paso importante dentro de la estrategia del programa Artemis. La misión Artemis II fue concebida como una prueba tripulada en espacio profundo para verificar el rendimiento de la nave, los sistemas de soporte, la navegación y la respuesta de la tripulación antes de avanzar hacia etapas más ambiciosas. En ese sentido, cada maniobra y cada registro realizado durante este vuelo tienen valor para las próximas campañas lunares.

A bordo de Orión viajan Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen, quienes protagonizan el primer viaje tripulado alrededor de la Luna desde la era Apolo. Tras el encendido que puso a la nave en trayectoria translunar, uno de los tripulantes, Hansen, celebró desde el espacio la vista del “lado oscuro” de la Tierra iluminado por la Luna, en una de las postales más impactantes de estas primeras jornadas.

Con esta misión, la NASA busca validar en condiciones reales los sistemas que luego deberán sostener un retorno humano a la superficie lunar. Por eso, además del impacto simbólico del viaje, Artemis II funciona como una misión de ensayo a gran escala. Si el cronograma sigue como hasta ahora, el sobrevuelo del lunes será uno de los momentos centrales de un trayecto de 10 días que apunta a abrir una nueva etapa en la exploración tripulada del espacio profundo.

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