Bagdad dispuesto a recibir inspectores de armas
-
Crece las medidas de protección en Reino Unido y elevan alerta ante posible ataque terrorista
-
EEUU refuerza sanciones contra Cuba y apunta al aparato de seguridad
El desmantelamiento de todo su arsenal de destrucción masiva es la principal condición puesta a Irak para levantar el embargo económico internacional impuesto al país por la ONU desde 1990, cuando invadió Kuwait, y las autoridades de Bagdad aseguran que ya se ha cumplido desde hace años.
En diciembre de 1998, horas antes de iniciarse lo que EEUU y el Reino Unido denominaron "Operación Zorro del Desierto", la última gran ofensiva militar aérea de esos dos países contra Irak, abandonaron Bagdad los inspectores de armas de la ONU encargados de supervisar el desarme iraquí.
El régimen iraquí, que encabeza el presidente Sadam Husein, acusó a varios de aquellos inspectores de la ONU de "espiar" para Estados Unidos e Israel, y algunos de ellos reconocieron posteriormente que mantenían relaciones e intercambiaban información con los servicios secretos de esos países.
Desde entonces, Estados Unidos insiste en el regreso de los inspectores y amenaza a Irak con acciones militares si no lo admite, postura que Bagdad considera una "excusa" de Washington para "perpetuar" el embargo al país.
En los últimos días, Irak anunció que a principios de marzo iniciará nuevas conversaciones con los responsables de Naciones Unidas para tratar de sus actuales relaciones y, en estos contactos, se podría incluir la cuestión de los inspectores internacionales de armas.




Dejá tu comentario