Baja el agua en Nueva Orleans: hay menos muertos, pero más daños
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La reducción del nivel del agua en Nueva Orleans depara escenas horrorosas, pero en menor medida que lo temido. Difícilmente el número de muertos se acerque al pronosticado de 10 mil. (arriba). La revisión de propiedades dañadas por la inundación en Nueva Orleans se realiza casa por casa, donde se encuentran tanto cadáveres como personas que aún resisten las órdenes de evacuación de las viviendas (abajo).
En los días posteriores a la inundación de Nueva Orleans, responsables políticos habían arriesgado que los muertos llegarían a 10.000 sólo en esa ciudad y en sus inmediaciones. Mientras, el último balance oficial provisorio del huracán Katrina arroja 424 muertos, de los cuales 197 en Louisiana, 211 en Mississippi, 14 en Florida y 2 en Alabama.
En tanto, los daños materiales parecen mayores que lo temido. Según la compañía de evaluación de riesgo Risk Management-Solutions, las pérdidas económicas causadas por el huracán Katrina alcanzan a 125.000 millones de dólares, 25% más de lo estimado inicialmente. Asimismo, dijo que las pérdidas por propiedad privada asegurada se ubicarán entre 40.000 y 60.000 millones de dólares.
A modo de comparación, las pérdidas ocasionadas en Florida en 1992 por el huracán Andrew, que hasta Katrina se consideraba el más dañino, totalizaron 26.500 millones de dólares. La compañía había emitido una primera estimación de pérdidas el pasado 2 de setiembre que ascendía a 100.000 millones de dólares, en tanto las pérdidas privadas aseguradas se situaban entre 25.000 y 30.000 millones.
En tanto, las autoridades de Nueva Orleans han redoblado sus tareas de recuperación de cadáveres, en una búsqueda casa por casa por toda la ciudad.
«Nuestros equipos salieron al amanecer escoltados por la policía para trabajar mientras dure la luz» natural, dijo Bill Berry, de la compañía Kenyon International Emergency Services, cuyos empleados colaboran en las labores de recuperación de cadáveres. Estos equipos recorren las calles, derribando puertas cuando es necesario y, además de cadáveres, siguen encontrando sobrevivientes. Algunos de éstos, atrapados desde la tormenta, aguardan a ser evacuados, pero otros son personas que no han escuchado las órdenes de evacuación y no atienden a las razones de que deben abandonar la ciudad por el peligro que representa la contaminación de las aguas.
Una vez rescatados, los cuerpos son trasladados a furgones frigoríficos emplazados estratégicamente por toda la ciudad y para posteriormente entregarlos a la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) para que realicen los trabajos de identificación.




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