12 de abril 2004 - 00:00

Bajo presión, Bush insiste en que no pudo evitar 11-S

Este es mi plan para destruir a EE.UU.: nos escabullimos,nos casamos entre nosotros..., dice Bin Laden a sus seguidores, según el humor de Luckovich. Sólo que esta vez su extravagante-idea genera fuerte suspicacia entre sus secuaces.
"Este es mi plan para destruir a EE.UU.: nos escabullimos,nos casamos entre nosotros...", dice Bin Laden a sus seguidores, según el humor de Luckovich. Sólo que esta vez su extravagante-idea genera fuerte suspicacia entre sus secuaces.
Fort Hood, EE.UU. (AFP, Reuters, EFE) - Mientras EE.UU. sigue envuelto en la polémica acerca de si el gobierno tuvo o no suficientes datos para evitar los ataques terroristas del 11 de setiembre de 2001, el presidente George W. Bush salió ayer a afirmar que no fue así y que el memorándum del 6 de agosto de ese año, que advertía sobre posibles atentados de la red fundamentalista islámica Al-Qaeda, no hacía ninguna referencia concreta.

«No decía nada de un ataque a Estados Unidos. Hablaba de intenciones y de que alguien odiaba a Estados Unidos. Eso ya lo sabíamos», dijo Bush a la prensa durante una visita a la base militar de Fort Hood (Texas).

• Informe

La Casa Blanca publicó el sábado el documento «Bin Laden decidido a atacar en Estados Unidos», presionada por la comisión investigadora independiente de los atentados de setiembre de 2001 dirigidos por el fundamentalista islámico Osama bin Laden contra Washington y Nueva York, que se saldó con unos 3.000 muertos.

«No lo puedo decir más simplemente: si lo hubiese sabido, habríamos actuado»,
añadió el mandatario, cuya política antiterrorista será clave para sus posibilidades de lograr la reelección en los comicios de noviembre. «Si los servicios de inteligencia hubieran encontrado algo, me habrían informado», estimó Bush, al tiempo que insistió en que la comisión debería investigar la forma en que la información había sido colectada y transmitida. «Nunca vi ninguna información que indicara que iba a haberun ataque contra Estados Unidos», dijo Bush, añadiendo que el memorándum no indicaba el momento o lugar de un posible ataque.

Es altamente inusual que el gobierno de Estados Unidos haga público un memorándum presidencial de inteligencia. Su redacción debió cambiarse tres veces para proteger los nombres de los gobiernos extranjeros que proporcionaron información a la CIA.

La desclasificación del documento había sido solicitada por los miembros de la comisión que investiga los ataques de setiembre de 2001, ante la cual declaró bajo juramento el jueves, sin proporcionar mayores aclaraciones, la poderosa consejera de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice.

• Indicios

El documento, de dos páginas, comienza advirtiendo de que «informes clandestinos, de gobiernos extranjeros y de medios de comunicación indican que Bin Laden ha querido realizar atentados terroristas en Estados Unidos desde 1997». Además, afirma que «miembros de Al-Qaeda, incluyendo algunos que son ciudadanos estadounidenses, han vivido o viajado a Estados Unidos durante años, y el grupo aparentemente mantiene una estructura de apoyo que podría ayudar a realizar atentados».

El documento, que entre otras cosas
alude explícitamente a la posibilidad de secuestro de aviones dentro de los EE.UU., señala también que, desde 1998, el FBI había detectado «actividades sospechosas en este país que podrían apuntar a preparativos de secuestros u otros tipos de ataques, incluyendo vigilancia reciente de edificios federales en Nueva York». Los funcionarios de la Casa Blanca explicaron que esta información se refería a la localización de dos yemenitas haciendo fotografías a edificios en Federal Plaza en Nueva York, donde hay oficinas del gobierno. Agentes del FBI los interrogaron y concluyeron que eran simples turistas, explicaron.

El documento también afirma que «la CIA y el FBI investigan una llamada a nuestra embajada en los Emiratos Arabes Unidos en mayo, que decía que un grupo de partidarios de Bin Laden estaba en Estados Unidos planeando atentados con explosivos». Los funcionarios dijeron que, hasta el momento, no hay información que vincule esta llamada con los atentados del 11 de setiembre.

Asimismo, señala que la CIA no había podido corroborar informes de un servicio de inteligencia que decían que Bin Laden quería secuestrar un avión estadounidense para forzar la liberación de « extremistas» detenidos en EE.UU., entre ellos
Omar Abdel-Rahman, un clérigo musulmán egipcio ciego condenado a cadena perpetua en Nueva York por el atentado en 1993 contra el World Trade Center.

En una comparecencia, el jueves pasado, ante la Comisión que investiga los atentados del 11 de setiembre de 2001, Rice describió el documento como «histórico» y, en gran parte, «especulativo».

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