En busca de votos, el candidato opositor embistió duramente contra la ex ministra de Lula que lleva en las encuestas una ventaja de 14%
En busca de votos urgentes hacia el balotaje del domingo, el candidato opositor a la presidencia de Brasil, José Serra, detrás en las encuestas, eligió el ataque, personal y programático, contra la candidata oficialista Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT).
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Rousseff, por su parte, se mantuvo en su línea de campaña, aprovechando la ventaja de hasta 14 puntos en las encuestas, y acusó a Serra de intentar privatizar el petróleo submarino de alta calidad de la Cuenca de Santos y de terminar con el plan de becas universitarias otorgadas a 700.000 jóvenes pobres.
El candidato opositor acusó a Rousseff de haber sido como ministra de Energía de Lula una de las que otorgó concesiones petroleras a extranjeros. "Ella privatiza", insistió Serra.
En tanto la candidata del PT contraatacó a Serra y acusó a sus colaboradores de mentir al respecto y afirmó que la política de concesiones petroleras se detuvo en 2007, luego de que se descubrió el petróleo submarino.
"Tenemos al número ganador en la mano y se lo vamos a dar al pueblo brasileño, no a las empresas extranjeras, con la nueva legislación de división de ganancias, no de concesiones", sostuvo sobre el nuevo sistema petrolero brasileño.
Por otra parte, Serra volvió a un asunto que parecía terminado en la campaña, el aborto, y acusó a la candidata de tener "doble discurso" al respecto. "Veo que está llevando el tema hacia el ataque personal", le respondió Rousseff.
El candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), dijo que Rousseff, además de tener doble discurso sobre el aborto, es una "mala gestora", al objetar el megaplan de obras públicas del gobierno del presidente Luiz Lula da Silva, del que ella fue jefa de ministros.
"Se hizo un séptimo de lo proyectado en obra pública", dijo Serra, quien afirmó que el gran déficit del gobierno está en el noreste, la región más pobre del país.
La candidata del presidente Lula diferenció la inversión social y educativa y de empleo del actual gobierno con lo que hizo el entonces mandatario Fernando Henrique Cardoso, del cual Serra fue ministro.
En tanto, en búsqueda del voto del Partido Verde de Marina Silva, Serra prometió que habrá "deforestación cero" en la Amazona y cuestionó la cría de ganado, una de las actividades más importantes de la región.
Rousseff, también se había comprometido a reducir 80% la deforestación en Amazona y defendió las metas presentadas por Brasil en la cumbre de Dinamarca sobre Cambio Climático de reducir 39% las emisiones de carbono hasta 2020.
Por el lado económico, Serra, propuso bajar la tasa de interés de la economía para tener una política de desarrollo, en la única propuesta de macroeconomía citada en el debate. "Tenemos la mayor tasa del mundo y la mayor carga impositiva", sostuvo.
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