Montevideo - El gobierno de Jorge Batlle convocó a un acuerdo político para posibilitar un clima de entendimiento, que evite un mayor deterioro de la economía uruguaya, después de la tremenda crisis que afecta al país desde media-dos del año pasado. El ministro de Economía Alejandro Atchu-garry -convertido en el principal operador de esta iniciativa y posible precandidato presidencial por el Partido Colorado pese a sus negativas-esbozó parte de ese entendimiento este fin de semana durante varios encuentros con la prensa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Atchugarry propuso mantener la estabilidad y buscar el crecimiento a través del apoyo de las exportaciones, como una forma de completar el tradicional cuadro de ingresos de divisas al país por intermedio de los productos agropecuarios y del turismo. Como novedad incluyó favorecer al desarrollo de los productos informáticos, un aspecto que anticipó esta semana el vicepresidente Luis Hierro López, y que fuera recogido por este diario.
Pero el acuerdo de Atchugarry avanza en la generación de políticas consensuadas ante la preocupación del establishment político y financiero del Uruguay por el avance de la coalición de centroizquierda del Encuentro Progresista-Frente Amplio. El temor a esta coalición radica en la influencia que pueden tener en un futuro gobierno de Tabaré Vázquez a partir de 2005 los elementos que provienen de la ex organización terrorista Tupamaros, basados en las contradicciones que el propio Vázquez genera en su entorno.
• Desafío
Hierro López fue explícito cuando ante unos 200 empresarios lanzó esta semana un claro desafío: una cosa es el progresismo moderado de Lula en Brasil y otra cosa la incertidumbre del gobierno argentino de Néstor Kirchner con similitudes a las fuerzas de Vázquez, en el que también conviven elementos moderados con izquierda estatista.
Precisamente en el primer grupo liderados por el senador Danilo Astori -número puesto para un futuro ministro de Economía-radican las esperanzas de los sectores económicos, muchos de ellos acompañantes del actual gobierno Colorado, de caer al vacío. Es que la única manera de que la Economía uruguaya pueda iniciar un lento camino de recuperación es establecer reglas claras hacia el capital externo, temeroso por el crack financiero del año pasado y por el incierto horizonte político.
Las últimas visitas de Vázquez a Kirchner en Buenos Aires y a Lula en Brasilia apuntaron a despejar estas dudas, pero la incógnita aún persiste. Por eso desde el gobierno se reclama un acuerdo político para preservar a la economía del embate electoral, donde ya se han puesto agudas diferencias entre los principales candidatos sobre el rol de Uruguay en el Mercosur, eje de la política del bloque regional.
Por eso es importante conocer el pensamiento sobre este proyecto del gobierno que Atchugarry trató de esgrimir este fin de semana en los diarios locales.
• En julio empieza una nueva etapa, cuyos objetivos centrales son la recuperación de la economía, de las fuentes de empleo y la afirmación de las políticas sociales.
• La primera pieza de la reconstrucción de nuestro futuro es ampliar el horizonte, y la segunda, es que generemos al país productivo las condiciones de confiar y apoyarlo. Esto sólo podrá lograrse a través de un entendimiento de los partidos para que en los próximos meses se pueda concentrar el esfuerzo en la recuperación de la economía y del empleo, dejando los temas políticos y electorales para la mitad del año que viene.
• Hay que completar algunas tareas que son esenciales. La primera es el apoyo a las exportaciones para generar un clima de crecimiento como se empieza a insinuar. Para ello se mantendrá la devolución de impuestos hasta el 28 de febrero de 2005.
Dejá tu comentario