Hong Kong (Reuters) - El primer ministro británico, Tony Blair, decidió dar por finalizada ayer en Hong Kong su gira asiática de manera anticipada ante el pronóstico de que un poderoso tifón se acercaba a la isla, aunque otro temporal, esta vez político, lo aguarda en Londres, donde las repercusiones por el suicidio de David Kelly siguen generando polémica.
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Ayer, la televisión pública BBC anunció que tiene en su poder una grabación con declaraciones de Kelly, en la cual acusa al gobierno de exagerar informes contra Irak.
Según la BBC, en la grabación Kelly, hablando con la periodista Susan Watts, expresa serias dudas sobre los datos que usó la inteligencia británica para referirse al supuesto arsenal de Saddam Hussein en el informe difundido por Downing Street en setiembre de 2002.
De esta manera, la cadena de noticias tendría en su poder una prueba que puede salvar su reputación y la de sus tres periodistas -Andrew Gilligan, Susan Watts y Gavyn Hewitt-, autores de varios servicios de noticias realizados, según dijo el gobierno, con información que les proporcionó Kelly.
En la entrevista Kelly dijo que «el gobierno estaba obsesionado por la necesidad de encontrar pruebas de inteligencia que corroboraran la inmediata amenaza iraquí».
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