14 de julio 2004 - 00:00

Bolivia: movilizan ejército para garantizar plebiscito

Carlos Mesa
Carlos Mesa
La Paz (AFP, ANSA, EFE) - El presidente Carlos Mesa ordenó ayer el despliegue del ejército y de la policía para garantizar la celebración del referéndum sobre los hidrocarburos bolivianos, ante la ola de amenazas de grupos indígenas y sindicales de boicotear la consulta, en una demostración más de la violencia ilimitada que alcanza la protesta en países latinoamericanos.

«Las fuerzas armadas y la policía coadyuvarán a la (organizadora) Corte Nacional Electoral (CNE) para garantizar el traslado de todo el equipo de las ánforas, para garantizar la tranquilidad y la paz», sostuvo el mandatario al inaugurar las obras para la instalación gratuita de redes de gas domiciliario en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.

• Coordinación

El gobernante explicó que el despliegue de uniformados «es un trabajo que coordina el gobierno con la CNE».

El domingo, 4,5 millones de personas están convocadas a sufragar en un plebiscito vinculante sobre el destino de las reservas por 1,4 billón de metros cúbicos de gas natural, cuya explotación está en manos de empresas extranjeras. El gobierno impulsa la recuperación por parte del Estado de la propiedad del recurso en boca de pozo, pero descarta la confiscación de la propiedad de empresas extranjeras.

El gobernante insistió en que «los gritos, el fuego, la violencia, la acción del palo y la piedra no sirven para nada. El palo y la piedra sirven cuando uno enfrenta actitudes contrarias a los intereses del pueblo», señaló en alusión a las protestas que obligaron a su antecesor, Gonzalo Sánchez de Lozada, a renunciar.

El despliegue de fuerzas militares se conoció un día después que la Central Obrera Departamental (COD) de El Alto llamara a un paro cívico «movilizado», de viernes a domingo, día señalado para la consulta. Esa localidad vecina a La Paz fue epicentro de la insurrección popular que, en octubre pasado, depuso a Sánchez de Lozada por su política hidrocarburífera, que favorecía la explotación en mano de empresas extranjeras con una reducida carga impositiva y de retenciones.

Los principales opositores al plebiscito son la Central Obrera Boliviana, la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia y otros sindicatos menores, y las acciones de boicot posibles son la quema de urnas y el corte de rutas.

Ayer se sumó a las amenazas el sindicato de cultivadores de coca de los Yungas, con alta presencia de la comunidad aimara, al anunciar un corte de ruta durante cinco días desde hoy.

Un dato clave es que la protesta no incluye a los cocaleros del Chapare (centro del país), liderados por el diputado izquierdista
Evo Morales, aliado del presidente Carlos Mesa, que se opone a la expropiación o en su caso confiscación (sin indemnización) de las concesiones de petroleras extranjeras que explotan los ricos yacimientos gasíferos. La propuesta de Mesa, apoyada por Morales, consiste en recuperar para el Estado el gas en boca de pozo e impulsar la creación de una empresa carbonífera estatal.

En este contexto, el gobierno de Mesa acordó con la Organización de Estados Americanos (OEA) la presencia de 24 observadores para supervisar el referéndum.

La misión de observadores llega al país entre hoy y el viernes, informó la vocal de la Corte Electoral,
Roxana Ibarnegaray.

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