23 de abril 2021 - 00:00

Bolsonaro bajó el tono y prometió una política responsable

Brasilia - El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, que llegó a amenazar con usar “pólvora” contra las presiones de Joe Biden para reducir la deforestación amazónica, se comprometió ayer en la Cumbre sobre el Clima a que su país alcance la neutralidad de las emisiones carbono en 2050, diez años antes de lo previsto.

La prensa brasileña, en tanto, registró el cambio de tono de Bolsonaro, que había sido amenazado con sanciones económicas por Biden en la campaña electoral estadounidense, a lo que el ultraderechista prometió hacer valer la postura de su país “con pólvora” si fuera necesario. Son embargo, el sitio web del influyente diario O Globo enfatizó que evitó hablar de la deforestación récord de la Amazonia durante su mandato.

“Coincidimos, señor presidente (Biden), con su llamado a establecer compromisos ambiciosos y en ese sentido determiné la neutralidad climática (emisión cero de gases efecto invernadero) hacia 2050, anticipando en diez años” el plazo fijado anteriormente, afirmó Bolsonaro, llamativamente conciliador. “Cuenten con Brasil”, añadió.

“Tenemos el orgullo de preservar el 84 % de nuestro bioma amazónico y el 12% de el agua dulce de la Tierra, y solo en los últimos quince años evitamos la emisión de más de 7.800 millones de toneladas de carbono a la atmósfera”, puntualizó.

Bolsonaro también se comprometió a “eliminar la deforestación ilegal en Brasil en 2030”.

El excapitán del Ejército pidió asimismo la “contribución de países, empresas, entidades y personas dispuestas a actuar de manera inmediata, real y constructiva en la solución de estos problemas”. Asimismo, destacó la importancia del mercado de créditos de carbono, “crucial para financiar inversiones” en la lucha contra el cambio climático.

El ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, dijo la semana pasada que si Brasil recibiera 1.000 millones de dólares de ayuda de la comunidad internacional, podría reducir hasta en un 40% la deforestación ilegal de la selva amazónica.

El gobierno de Bolsonaro es blanco de fuertes críticas a nivel nacional e internacional por su política ambiental. Los ambientalistas están particularmente preocupados por los drásticos recortes en el presupuesto y el personal de las agencias de protección ambiental.

En 2019 y 2020, la deforestación amazónica fue de 10.700 km2 y 9.800 km2 respectivamente, sus mayores niveles desde 2008, según datos oficiales. Los incendios forestales, tanto en la Amazonía como en el Pantanal, también alcanzaron niveles extremadamente preocupantes.

Bolsonaro había tratado de alinearse estrechamente con Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump, quien evitó cuestionar la falta de política ambiental de Brasil, pero el clima entre los dos países cambió drásticamente desde la llegada de Biden al poder.

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