24 de abril 2002 - 00:00

Bosnia ingresa en Consejo de Europa

Bosnia-Herzegovina ingresó hoy en el Consejo de Europa, que ya ha acogido a tres de las antiguas repúblicas yugoslavas y espera dar la bienvenida el próximo otoño a la última, Serbia y Montenegro (Yugoslavia).

Seis años y medio después de los acuerdos de Dayton que pusieron fin a la guerra en su territorio (1992-1995), Bosnia se convierte en el miembro número 44 del Consejo de Europa, proceso en el que le precedieron Eslovenia, Croacia y Macedonia.

En medio de una gran expectación, rodeado por los medios de comunicación y entre los aplausos de los presentes, el presidente de la Jefatura colegiada bosnia, el musulmán Beriz Belkic, plasmó en Estrasburgo (noreste de Francia) su firma en el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

El titular bosnio de Asuntos Exteriores, el musulmán Zlatko Lagumdzija, fue el encargado de la firma solemne del ansiado estatuto de adhesión, ante la mirada del secretario general del Consejo de Europa, Walter Schwimmer, el "número uno" de la Asamblea Parlamentaria, Peter Schieder, y el presidente de turno del Comité de ministros y jefe de la diplomacia lituana, Antanas Valionis.

"Bienvenida a la familia" fue la frase con la que Schwimmer recibió a Bosnia en el seno de la principal organización paneuropea de fomento de la democracia y los derechos humanos en el Viejo continente.

"Hoy celebramos la victoria del Estado de Bosnia-Herzegovina y el trabajo que hemos realizado y el que queda por hacer. Después de la guerra y de esfuerzos comunes, Bosnia vuelve a ser un símbolo de diversidad y tolerancia multiétnica y plurirreligiosa", subrayó Schwimmer.

Schieder también se refirió al carácter "multiétnico, multicultural y multiconfesional" de Bosnia, lo que "en el futuro servirá como fuente de riqueza y nunca más para dividir el país".

Bosnia, que "todavía lleva hoy el peso de una guerra, pero es también un país que mira hacia el futuro", puede "contar con nosotros para construir la democracia y consolidar el Estado de derecho y la protección de los derechos humanos", agregó.

Tras la firma y la izada de la bandera de Bosnia, entre las notas del himno de ese país balcánico, el presidente de la Jefatura tripartita se dirigió a los miembros de la Asamblea Parlamentaria del Consejo, que celebra en Estrasburgo su sesión de primavera.

Ante un hemiciclo a rebosar, Belkic dijo que "hoy es un día importante para Bosnia-Herzegovina, para sus ciudadanos y sus pueblos. Hoy nos habéis confirmado que hemos dado un gran paso en el camino que decidimos, el de Europa".

"El proceso hacia una sociedad democrática y económicamente próspera es un camino difícil y supone numerosas reformas y cambios de nuestros valores, pero lo queremos conseguir para formar parte de Europa y del mundo", resaltó Belkic.

Tras agradecer "la ayuda y el apoyo" prestado a Bosnia, su presidente, que representa a los tres pueblos constitutivos (serbio, croata y musulmán), aseguró que para su país "hoy es un día decisivo para la realización de nuestros objetivos de crear una sociedad sin odio ni tensiones".

Bosnia se suma a la "familia europea", cuando se siguen exhumando cuerpos de las fosas comunes cavadas durante una guerra que conmovió al mundo, causó unas 200.000 muertes y volvió a traer las imágenes de prisioneros desnutridos y hacinados en campos de concentración.

Esta adhesión se produce cuando en La Haya el ex presidente yugoslavo y serbio Slobodan Milosevic es juzgado por el Tribunal Internacional para la ex Yugoslavia por genocidio en Bosnia y por crímenes contra la humanidad en Croacia y Kosovo, y cuando siguen en libertad los dos principales culpables de las matanzas, el entonces líder serbobosnio Radovan Karadzic y su jefe militar Ratko Mladic.

Desde mayo de 1992, cuando declaró su independencia de Yugoslavia, Bosnia participaba como invitada especial en los trabajos de la Asamblea Parlamentaria.

En su sesión de invierno de enero pasado, la Asamblea aprobó la incorporación de Bosnia y recomendó su admisión al Comité de Ministros, que en marzo invitó a este país a adherirse a la organización.
De lo que fue la antigua Yugoslavia sólo Serbia y Montenegro -como, según lo pactado, se bautizará la nueva Yugoslavia- sigue fuera del Consejo de Europa, que prepara el informe definitivo sobre la situación y las perspectivas de ingreso.

La adhesión, que podría tener lugar el próximo septiembre, se ha visto beneficiada por la reciente aprobación de una ley de extradiciones de inculpados por el Tribunal Internacional para los crímenes de guerra en la ex Yugoslavia.

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