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La creación y la financiación de la milicia fue decidida el pasado final de semana en una reunión en la que participaron 50 hacendados, pero sólo trascendió el lunes, cuando los propietarios rurales enviaron una carta a la gobernación de Paraná (sur de Brasil) informando de sus intenciones, indicó el matutino carioca.
"Cualquier infracción será tratada con los rigores de la ley", respondió el gobernador de Paraná, Roberto Requiao, tras recibir la carta en la que se informa sobre el nacimiento del Primer Comando Rural.
El anuncio del surgimiento del grupo armado se produce una semana después de que el MST, una combativa organización campesina, pusiera fin a la tregua que le había dado al nuevo presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y promoviera ocupaciones de haciendas y de despachos públicos en cinco estados, entre ellos Paraná.
El MST, que dice representar a unos cinco millones de campesinos que exigen tierras para cultivar, busca avances en la reforma agraria mediante la invasión de haciendas improductivas, para obligar al Gobierno a expropiarlas y distribuirlas.
La organización, un viejo aliado del Partido de los Trabajadores (PT), que lidera Lula, dijo que presionará al nuevo gobierno para que ponga en marcha su proyecto de reforma agraria lo más rápido posible.
Las depredaciones hechas por los ocupantes de algunos despachos públicos obligaron a varios ministros y miembros del PT a criticar públicamente al MST, por primera vez desde que Lula asumió la presidencia, y a pedirle paciencia al movimiento campesino.
En respuesta a las acciones de los Sin Tierra, los 50 hacendados que se reunieron en el municipio de Pitanga decidieron que cada uno contratará y armará a dos hombres y que el total del grupo estará a disposición de cualquier propietario rural amenazado por el MST.
En declaraciones a "O Globo", uno de los hacendados que participó en la reunión afirmó que la intención es garantizar el derecho a la propiedad privada, y que la creación de la milicia y la compra de las armas se realizarán sin violar ninguna ley.
"Si hay un Estado constituido, no hay por qué querer hacer justicia con las propias manos", reaccionó el secretario de Trabajo y Promoción Social de Paraná, el sacerdote Roque Zimmerman.
El coordinador nacional de la Comisión Pastoral de la Tierra, vinculada a la Iglesia Católica, Antonio Canuto, consideró que la reacción de los hacendados a las ocupaciones agravará la tensión en el campo y dificultará la reforma agraria.
"Los hacendados siempre fueron la clase más reaccionaria de Brasil. Siempre impusieron su fuerza contra cualquier proyecto de distribución de tierras y ahora están inconformes con la presencia en el Gobierno de políticos y técnicos que defienden la reforma agraria", aseguró Canuto.
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