"Brexit": Reino Unido decide hoy si se queda o si rompe con la Unión Europea
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Por su parte, cientos de directivos de empresas apoyaron la campaña por la permanencia en la UE con una carta publicada en "The Times". En la misiva aseguran que los empresarios británicos se "benefician ampliamente" de la UE.
"Somos propietarios y dirigimos más de 1.200 empresas, desde pequeñas compañías a (empresas del) FTSE 100 y empleamos a más de 1,75 millones de personas", afirman los empresarios.
"Sabemos que nuestras empresas son más fuertes en Europa. Nuestras razones son muy claras: las empresas y sus empleados se benefician ampliamente de poder comerciar dentro del mayor mercado único del mundo sin barreras", agregan.
El premier británico, David Cameron, acusó a los partidarios de la salida del país de la Unión Europea (UE) de fomentar la intolerancia que ha avivado el debate sobre la inmigración.
En una entrevista publicada por el diario The Guardian, a un día del referéndum sobre la permanencia o no del país en el bloque europeo, el líder "tory" aseguró que el país "es capaz de debatir el tema de inmigración" pero que este asunto "debe abordarse con el máximo cuidado".
"Estamos hablando de un país que alberga a muchas personas que han huido de la persecución y que han dado una gran contribución", agregó.
Cameron arremetió también contra sus compañeros de partido, el ministro Michael Gove y el ex alcalde de Londres, Boris Johnson, ambos a favor del "Brexit", sosteniendo que su campaña anti-UE se concentró demasiado en el tema de la inmigración.
Y acusó al líder del UKIP, Nigel Farage, de usar a los extranjeros como "chivos expiatorios" y de usar el póster sobre inmigrantes para fomentar la intolerancia.
Según Cameron, en caso de "Brexit", el Reino Unido corre el riesgo de "aislarse." El país, a su juicio, se volvería "más pequeño, insular y auto-referencial".
El profesor de política en la universidad inglesa de Essex, Paul Whiteley, sostuvo que la participación "será razonablemente alta", comparable a las de las elecciones generales (66%), pero por debajo del referendo escocés (85%). "Eso significa una ventaja para los partidarios de la permanencia", añadió. Las inscripciones para votar batieron récords.
Nunca antes un país abandonó la Unión Europea desde el nacimiento del proyecto europeo en los años 50, cuando todavía humeaban los escombros de la Segunda Guerra Mundial y la mitad del continente vivía en dictaduras, y hasta ahora, que engloba a 28 países democráticos. El Reino Unido se sumó a ella en 1973, pero ya en 1975 celebró un primer referendo para acallar a los euroescépticos, con victoria de la permanencia. Hoy afronta otro, que difícilmente zanjará el debate.
La salida británica podría hundir la libra y las Bolsas, propiciar el abandono de otros países, atizar las demandas de los independentistas escoceses y de los republicanos norirlandeses, y dejar en el limbo a millones de inmigrantes. Para quienes la desean, sin embargo, la ruptura con Bruselas permitiría al Reino Unido "recuperar el control del país".




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