El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmó hoy la ley que permite a los policías activos fuera de servicio y a los agentes retirados portar sus armas reglamentarias en todo el país.
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La ley -que fue firmada hoy en la Casa Blanca en presencia de legisladores y dirigentes de los sindicatos de policías- exceptúa a agentes en servicio y retirados "calificados" de las leyes estaduales que regulan la portación de armas.
Algunos comentaristas en Washington señalaron la medida como "electoralista", ya que fue firmada a pocos meses de los comicios del 2 de noviembre, cuando Bush se jugará la reelección.
La ley está en sintonía con uno de los sectores estadounidenses que apoyan más abiertamente a Bush, el lobby de los fabricantes y portadores de armas, nucleada en la National Rifle Association (NRA).
El sitio de internet de la NRA dedica incluso amplio espacio a atacar al candidato demócrata para noviembre, el senador por Massachusetts John Kerry.
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