En cambio, la Casa Blanca pretende que el Parlamento le otorgue amplios poderes, incluso para derrocar al presidente iraquí con el argumento de la represión que ejerce internamente y sus presuntos lazos con el terrorismo internacional. «No quiero una resolución que ate mis manos», advirtió indirectamente Bush a los legisladores durante una reunión con la prensa. Bush estimó que la resolución que está preparando el Congreso tiene mucho menos alcance que la que recibió su padre en 1990 para iniciar la Guerra del Golfo después de que Irak invadiera Kuwait. Aquel año, el Parlamento dijo que el objetivo de la ofensiva era el de un «cambio de régimen» en Bagdad, mientras que la actual se detiene en la cuestión de las presuntas armas de destrucción masiva en manos del gobierno de Bagdad,
Dejá tu comentario