11 de septiembre 2003 - 00:00

Bush pidió al Congreso la pena de muerte para los terroristas

Nueva York (Reuters, The New York Times, ANSA, AFP, DPA) - «Los recuerdos del 11 de setiembre nunca nos abandonarán. No olvidaremos las torres en llamas, las últimas llamadas telefónicas y el humo sobre Arlington (en alusión al Pentágono)», indicó ayer el presidente George W. Bush, interpretando el sentimiento de los estadounidenses sobre los atentados de 2001 que conmovieron las bases de la civilización occidental. El mandatario aprovechó la ocasión para reclamar la pena de muerte para los terroristas en los casos en que no está contemplada.

Bush advirtió que la red Al-Qaeda, cuyo líder Osama bin Laden reapareció increíblemente ayer, sigue acechando a los estadounidenses (ver aparte). «El enemigo está herido, pero todavía es hábil y activamente recluta y sigue siendo peligroso. No podemos darnos el lujo de un momento de complacencia», agregó Bush.

• Reclamo

El presidente, que hoy participará de una misa en homenaje a las víctimas, pero no participará de los actos conmemorativos frente a las Torres Gemelas, en donde murieron cerca de 3.000 personas, reclamó al Congreso instaurar la pena de muerte para convictos por «terrorismo». «Existen muchos casos de terrorismo en los cuales no está prevista la pena de muerte», que en cambio puede ser reclamada «en otros tipos de delitos», aseguró el presidente estadounidense durante un acto en la academia del FBI en Quantico, Virginia. Bush ejemplificó que, «por ejemplo, si un saboteador trata de hacer estallar una planta nuclear, poniendo en riesgo la vida de un enorme número de personas, no está previsto para él la pena de muerte».

Entre las modificaciones que Bush solicita al Congreso, para extender los alcances de la polémica Patriot Act --criticada por brindar a las fuerzas de seguridad amplios poderes sobre la privacidad de los ciudadanos y los inmigrantesfigura también la de agregar el terrorismo a los delitos que no se benefician con la posibilidad de libertad bajo fianza.

Además, Bush aseguró que «en estos últimos 24 meses se vieron avances contra el enemigo. Los terroristas perdieron sus campos de entrenamiento en Afganistán. Perdieron la protección de los talibanes».
«Al-Qaeda perdió cerca de dos tercios de sus dirigentes identificados», afirmó Bush.

Paralelamente al discurso del presidente Bush, la Casa Blanca difundió un informe de unas veinte páginas titulado «Avances en la guerra mundial contra el terrorismo».

En su introducción, se dice que «desde el 11 de setiembre de 2001, Estados Unidos, con la ayuda de sus aliados y socios, desmanteló el régimen represivo de los talibanes, suprimió el refugio que tenía Al-Qaeda en Afganistán y venció al régimen de Saddam Hussein».

Bush recordará hoy a las víctimas con una misa, guardará un momento de silencio en la Casa Blanca y visitará a varios soldados heridos en las guerras de Irak y Afganistán, pero no participará de los actos conmemorativos en donde se produjeron los atentados. Bush afronta críticas, especialmente de la opinión pública internacional y en menor grado en su país, por la magnitudde las operaciones militaresemprendidas tras los atentados, que hasta ahora afectaron a Afganistán e Irak en nombre de la lucha contra el terrorismo. Se movilizó una inmensa maquinaria militar, lo que generó un inmenso costo humanitario además de económico, factor que complica las cuentas fiscales de su país.

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