Reaparecieron gracias a la magia de proyectores gigantes en el cielo de Manhattan, las Twin Towers
Washington (AFP, ANSA) - Seis meses después, los Estados Unidos recordaron ayer con emoción los atentados del 11 de setiembre, que cambiaron el curso de su historia, reafirmando que continuará la lucha contra el terrorismo y los gobiernos que lo apoyan. «Cada terrorista debe vivir como un fugitivo, sin poder instalarse ni organizarse, sin escondite, sin un gobierno que le dé refugio y sin un lugar seguro donde dormir», insistió el presidente George W. Bush durante una ceremonia en la Casa Blanca. «El 11 de setiembre no fue el comienzo del terror global, pero fue el comienzo de la respuesta mundial concertada», dijo Bush. «La historia conocerá ese día no sólo como el de la tragedia, sino también como el de la decisión, cuando la civilización fue movilizada hacia la ira y la acción. Y los terroristas recordarán el 11 de setiembre como el día en que comenzó el ajuste de cuentas», dijo el presidente.
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«Luchamos en las montañas (de Afganistán) una batalla intensa, y ganaremos. Pero esta no será la última, y habrá batallas fuera de ese país», dijo Bush.
Bush afirmó que varios países que apoyan el terrorismo tienen en su poder armas de destrucción masiva. «Ese tipo de armas en manos de terroristas provocaría genocidio y caos. La inacción no es una opción», destacó el mandatario.
«Tenemos que impedir que gente que no siente respeto alguno por la vida controle los instrumentos de la muerte», añadió Bush, quien comentó que los Estados Unidos ya colaboran con el ejército de Filipinas y que en Georgia intervendrán próximamente 150 consejeros militares estadounidenses. «En Yemen estamos trabajando para impedir otro Afganistán», agregó Bush. «Con entrenamiento y dotación de equipos ayudaremos a las fuerzas yemeníes a impedir que el país se convierta en refugio de terroristas», señaló.
•Contactos
En coincidencia con las advertencias de Bush, el diario norteamericano «Boston Globe» reveló en su última edición que los contactos entre agentes de la CIA y generales iraquíes en el exilio aumentaron en los últimos meses. Según el diario, los contactos fueron utilizados por la CIA y por el Departamento de Estado norteamericano para evaluar cómo Saddam Hussein podría ser privado del poder y cuál podría ser la reacción del aparato militar ante su eventual caída. «Cualquier modificación del régimen en Irak deberá contar con el apoyo de una parte de los militares», señaló un funcionario del Departamento de Estado norteamericano al diario. En ese sentido, Hussein afirmó ayer que su país «no temía las amenazas». Los EE.UU. «alcanzaron un nivel en el que las amenazas ya no dan miedo», declaró Hussein al reunirse con una delegación del Partido Revolucionario Kurdo leal a Bagdad, según dio a conocer la agencia oficial «INA».
En tanto, las Torres Gemelas del World Trade Center reaparecieron anoche gracias a la magia de proyectores gigantes, en el cielo de Manhattan. Poco antes de las 19 locales, 88 rayos de luz verticales se montaron en los alrededores de la «Zona Cero» para formar el espectro luminoso de las Torres Gemelas, visible a varios kilómetros a la redonda. Las luces se encenderán todas las noches, desde las 23, durante 32 días. El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, llamó a sus administrados a «mirarse el corazón» durante unos momentos de silencio y recogimiento, que coincidieron con los minutos de la catástrofe. «El 11 de setiembre cambió a los Estados Unidos para siempre. Perdimos, pero también ganamos», declaró Bloomberg. Con su predecesor, Rudolph Giuliani; y el gobernador del Estado de Nueva York, George Pataki, inauguró cerca de la «Zona Cero» -la herida abierta que sustituyó a las torres-un memorial provisorio en homenaje a las 2.830 víctimas.