«Es la economía, estúpido», fue el eslogan que los demócratas hicieron célebre en la campaña para las elecciones de 1992, en las que Bill Clinton terminó derrotando a George Bush padre. Si la máxima es una verdad atemporal, los republicanos deberían imponerse en los comicios legislativos de hoy o, al menos, no sufrir una derrota demasiado dolorosa. Es que la economía tendría que jugar a favor de Bush hijo, al contrario de la compleja transición en Irak y los escándalos protagonizados por prominentes republicanos. A esto apuestan los demócratas, que, según las encuestas, tienen la oportunidad de volver a controlar las dos cámaras del Capitolio por primera vez en 12 años. El resultado -que será más reñido en la votaciónpara el Senado- determinará cuánto poder conservará el mandatario en sus últimos dos años de gestión, mientras crecen las voces para una retirada de Irak y se juega la aprobación o el rechazo legislativo a su estrategia de libre comercio en América latina. Se renovarán toda la Cámara baja, un tercio de la alta y 36 gobernaciones.
George W.
Bush y su
esposa,
Laura, ayer,
al abordar el
avión
presidencial
para dirigirse
a Texas. En
los últimos
días el
mandatario
salió a hacer
activa
campaña por
los candidatos
republicanos.
Washington (AFP, El Mundo, EFE, Reuters, ANSA) -Unos 200 millones de electores están convocados para decidir hoy si dejan al oficialismo republicano el control del Congreso estadounidense o si, por el contrario, dan la mayoría a los demócratas para que contrapesen las políticas del gobierno de George W. Bush. Además, estarán en juego 36 gobernaciones.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La buena marcha de la economía -aunque matizada por temas como el encarecimiento de las hipotecas, que complica a numerosas familias- se ve contrapesada, para preocupación de George W. Bush, por las polémicas en torno a la guerra en Irak y el escándalo sexual que ha involucrado al congresista conservador Mark Foley. Del resultado, que determinará la configuración del Congreso, dependerá en buena medida cómo serán los dos últimos años de gobierno de Bush.
Un tema particularmente álgido es el de la guerra contra el terrorismo, sobre todo en el frente iraquí, donde la violencia sectaria va en aumento y las muertes de soldados estadounidenses aumentan mes a mes, incrementando los pedidos para que se fije un cronograma de retirada. Otro aspecto de importancia para los votantes está dado por la seguridad fronteriza, empezando por la polémica sobre el ingreso de inmigrantes ilegales al país.
En lo que respecta a América latina, un triunfo demócrata podría, además, complicar el tratamiento legislativo de los acuerdos de libre comercio que EE.UU. firmó con países como Colombia y Perú, además de las negociaciones pendientes con Ecuador y Uruguay.
Desde 1994, cuando rompieron con 40 años de dominio demócrata en el Congreso, éste está dominado por el Partido Republicano de Bush. Pero esa mayoría está amenazada por el avance de la oposición demócrata que, según las encuestas, podría hacerse ahora con su control.
Ultimo sondeo
La última encuesta de intención de voto, divulgada ayer, señala que si bien los demócratas encabezan las preferencias de los electores, la diferencia con los republicanos se redujo en los últimos días.
El estudio del diario «USA Today» y la encuestadora Gallup señalan que 51% de los probables electores votará por los demócratas, mientras que 44% prevé hacerlo por los republicanos. La diferencia se redujo respecto del 13% de hace dos semanas.
Este nuevo sondeo confirma los resultados de otros publicados el fin de semana por el diario «The Washington Post» y la cadena televisiva ABC, así como por el Instituto Pew, que señalaron una mayor intención de voto para los demócratas, pero también un acortamiento de las diferencias con los republicanos.
La guerra en Irak, donde en octubre el número de soldados estadounidenses muertos constituyó la cifra más alta desde enero de 2005 (103), es el tema de mayor preocupación para los votantes, según todas las consultas de opinión, tanto que analistas califican los comicios como un plebiscito sobre la cuestión. La condena a muerte en la horca de Saddam Hussein se convirtió el domingo en la última noticia desde el frente iraquí, y Bush intentó capitalizarla de cara a las elecciones.
Los votantes deberán elegir -o reelegir en algunos casos- a la totalidad de los miembros de la Cámara de Representantes (435 legisladores), así como a 33 de los 100 senadores. También están en disputa 36 puestos de gobernador de un total de 50.
Bancas
Actualmente el Partido Republicano posee 230 de los 435 puestos en la Cámara, contra 201 de los demócratas (más un independiente que vota generalmente con ellos). Tres lugares se encuentran vacantes: dos debido a la dimisión de republicanos y uno por la de un demócrata.
En el Senado, los republicanos ocupan 55 de las 100 bancas, mientras que los demócratas 44, en alguna ocasión con el apoyo de un independiente.
Así, los demócratas necesitan ganar 15 bancas adicionales en la Cámra de Representantes y seis en el Senado para tomar el mando del Congreso.
Por otra parte, en algunos distritos el voto latino podría jugar un papel importante. Aunque los hispanos representan apenas 4% de la votación a nivel nacional, su voto podría ser clave en zonas donde la cuestión migratoria se convirtió en centro del debate durante la campaña.
En total, cuarenta candidatos hispanos pugnan por un cargo en el Congreso, donde 25 legisladores son ya de ese origen, una proporción muy alejada de su peso poblacional, pero creciente.
Dejá tu comentario